Ya no basta con dar like
el capitalismo digital ha absorbido no solo la economía, sino también la subjetividad, la protesta, el deseo y el cuerpo. A través de una escritura poética e insurgente denuncian la falsa libertad prometida por los algoritmos, la mercantilización de la identidad, y la estetización de la rebeldía. Frente a esto, no proponen un programa ni una solución redentora, sino la afirmación de brechas

