EL IMPERIALISMO OTRA VEZ

Breve ensayo de la emergencia de esta categoría en el siglo XXI, a través del fracaso de la noción de Imperio de Negri & Hardt, así como el análisis de la vigencia de la perspectiva de Lenin para entender la actual disputa por la hegemonía capitalista.

Cristhian Riquelme1, militante Tejer-Construir

I CUBA Y LA AGRESIÓN IMPERIAL

En los últimos meses hemos asistido a la ofensiva más canalla del imperialismo norteamericano contra Cuba. Ya no bastaba el bloqueo criminal impuesto contra la isla de hace más de medio siglo; ahora se busca forzar la caída del Estado socialista a través de un bloqueo energético y amenazas de invasión militar. Para ello se ha intentado obligar a terceros países a cortar toda venta de petróleo e intercambio con el fin de detener el país y forzar la salida del Partido Comunista cubano del poder en el gobierno. Así, estamos observando la mejor muestra de una política imperial que dicta unilateralmente lo que otras naciones deben realizar en su política exterior y comercio.

Por su parte, los progresismos más atrevidos responden con declaraciones de apoyo al pueblo cubano y algo de solidaridad; no obstante, el miedo a las acciones imperiales los lleva a no atreverse a realizar una solidaridad más activa, que no sólo signifique enviar ayuda material para mitigar momentáneamente la crisis. Sin embargo, también están los progresismos cipayos, pero estos sólo intentan mostrar buena conducta con el matón del barrio (EE.UU.), y guardan silencio ante la agresión, o incluso califican de “dictadura” al sistema político del país agredido2. Esto, considerando la situación geopolítica en el contexto actual, significa un apoyo implícito o velado a la agresión Yanqui.

Cuba no sólo es el único país con una revolución exitosa, la cual sobrevivió y mantuvo viva la esperanza de un mundo más justo, sino que además es un ejemplo de coherencia frente a las tendencias de algunas izquierdas de abandonar la utopía comunista y abrazar el liberalismo. Durante más de 6 décadas, la revolución en su alcance nacional, se ha preocupado de construir una sociedad donde todos tienen acceso a los servicios sociales fundamentales, y estos operan con total eficiencia, frente a la inexistencia de servicios privados orientados por las ganancias. Esto para el caso de sus elogiados sistemas de educación y de salud, así como también de sus políticas de seguridad y soberanía alimentaria, entre otras cosas. Sin embargo, esto se extendió durante las últimas 3 décadas a pesar de la falta de recursos, producto del bloqueo criminal que carga hace décadas, y la caída del bloque socialista con el cual se realizaba la mayor parte del intercambio comercial. De esta forma, ha demostrado que una sociedad no necesita despilfarrar recursos del planeta, cuando no es la ganancia la que regula la producción y distribución.

Sin embargo, Cuba también ha sido constantemente un faro moral en lo internacional. Su apoyo militar a la descolonización e independencia de África —lo cual fue reconocido abiertamente por Nelson Mandela y varios líderes africanos3 — su apoyo a la construcción de distintos sistemas de salud en estos países, a través de misiones médicas que también son fundamentales en otras naciones caribeñas4, nos revelan una nación que practica la solidaridad internacional activa, lo cual la ubica en contrapelo de las grandes potencias capitalistas.

Es justamente el discurso y las sanciones contra Cuba, entre otras cosas, lo que nos plantea la problemática del “Imperialismo” como categoría, y en qué medida, cuando lo enunciamos, hacemos referencia a su perspectiva clásica de revolucionarios como Lenin y Luxemburgo, o partimos de las perspectivas que impugnan dicha interpretación, como es el caso de los académicos Negri y Hardt. Desde nuestro punto de vista, el enfoque, particularmente el de Lenin, tiene una vigencia completa en estos temas, independientemente de que hoy existan estudios que lo complementen y pongan en el debate su actualización. A continuación, haremos un breve análisis de las dos perspectivas señaladas.

II EL IMPERIO, LA CRÍTICA DE NEGRI & HARDT

Hoy el imperialismo vuelve a mostrar su cara más brutal frente a su pérdida de hegemonía, es decir, frente a la pérdida de su capacidad de construir consenso en torno a su liderazgo económico, político y cultural. No obstante, vale recordar que, durante más de 30 años, los analistas de moda y la academia universitaria nos querían convencer de que no existía el imperialismo, que nuevas formas hegemónicas habían dejado atrás las perspectivas clásicas de entender el fenómeno.

Negri & Hardt sostenían que el mundo presenciaba el surgimiento de una nueva forma de soberanía global, a la cual denominan Imperio. Esto no sería una continuación del imperialismo del siglo XX, sino un paradigma radicalmente distinto. El Imperio se caracterizaría por ser un poder descentrado y desterritorializado, que gobierna a través de redes flexibles, integrando progresivamente la totalidad del espacio global bajo un mando único, pero sin un centro territorial fijo (como una capital o un Estado-nación hegemónico).

El imperio sería un poder inmanente que opera a través de redes, maneja identidades híbridas y jerarquías flexibles. Para Negri y Hardt, la lógica clásica de entender el imperialismo tenía un adentro (Estado-nación hegemónico) y un afuera (territorio a colonizar). Ahora, para estos autores, no habría un «afuera», pues el Imperio lo abarcaría todo. Su objetivo no sería expandir las fronteras de una nación, sino establecer un orden global permanente.

Introducen conceptos como el de Soberanía Imperial ,que corresponde a una forma de poder posmoderna que funciona mediante un «estado de excepción permanente5» y técnicas de control policial global, legitimadas por apelaciones a valores universales (derechos humanos, paz y otros). No se basaría en el monopolio de la violencia de un Estado, sino en tres instrumentos globales: la bomba (poder militar unilateral de EE.UU.), el dinero (control financiero global) y el éter (control de la comunicación y la información).

El Imperio operaría sobre la propia vida social a través de lo que denominan Producción Biopolítica, pues para ellos la producción económica ya no se limitaba a la fábrica, sino que produce directamente relaciones sociales, formas de vida, afectos, comunicación y subjetividad. El trabajo inmaterial (intelectual, afectivo, comunicativo) se vuelve hegemónico. La economía, la política y la cultura se superponen e infiltran mutuamente.

El sujeto político es genérico, le denominan “la multitud” y es una multiplicidad de singularidades, una red abierta, flexible y nómada de todos aquellos que son explotados y subyugados por el capital global (trabajadores precarios, migrantes, mujeres, intelectuales, campesinos sin tierra, etc.). Sería la fuerza productiva real que sostiene al Imperio, pero también la única capaz de destruirlo.

Frente a la globalización imperial, la resistencia no puede ser local o nacionalista. La única alternativa efectiva es una controglobalización, un proyecto político global que opere en el mismo nivel de totalidad que el Imperio. La multitud debe construir un «contra-Imperio» basado en nuevos modos de organización, cooperación y ciudadanía global.

Mientras la teoría del imperialismo de revolucionarios como Lenin y Rosa Luxemburgo, veían este como un problema político central de su tiempo, académicos como Negri & Hardt, intentaban refutarlo y señalaban que existían supuestamente nuevas formas de poder, que debían darse bajo un nuevo marco teórico para el análisis y, sobre todo, existían nuevas formas de resistencia (la multitud, éxodo y ciudadanía global), las cuales ya no pueden anclarse al Estado-nación, o la clase obrera. Es decir, su propuesta es radicalmente posmoderna.

Esta perspectiva, con algunas otras contribuciones fundamentalmente académicas, fue la que hegemonizo la teoría social, y con ello los progresismos, de las últimas décadas; y que intentó sepultar el aporte de la teoría revolucionaria construida al calor de las distintas luchas emancipatorias de los siglos XIX y XX.

III LENIN Y EL IMPERIALISMO

En consideración a que no fue un debate académico el que terminó refutando la teoría de Negri & Hardt, sino la propia realidad geopolítica de nuestros tiempos, creemos que existe la emergencia de traer al centro del análisis algunos elementos de la teoría del imperialismo que nos planteaba Lenin en una de sus principales obras: “Imperialismo: fase superior del capitalismo”. Para comprender los alcances de sus reflexiones sobre el tema, puntualizaremos sus 5 principales tesis que desarrolla en el texto señalado y haremos breves comentarios sobre sus alcances en la realidad actual.

1.- Concentración de la producción, del capital y su consecuencia: los monopolios.

La libre competencia provoca que las empresas más grandes absorban a las más pequeñas, generando gigantes industriales. De este proceso surgen los cárteles, trusts y consorcios, que dominan ramas enteras de la producción, fijan precios y eliminan la competencia en su interior. Sin duda, este proceso de concentración que analizó Lenin no solo se mantiene vigente, sino que se ha profundizado de forma exacerbada en la era digital, dando lugar a gigantes con un poder económico y una influencia global sin precedentes.

Sólo como ejemplo de la extrema concentración en el mercado bursátil (EE.UU.), las diez mayores empresas del índice S&P 500 (lideradas por gigantes tecnológicos como Nvidia, Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet y Meta) controlaban el 42% del valor total del índice en 2025. Además, sólo tres (Nvidia, Microsoft y Apple) controlan casi una cuarta parte del mismo índice.

En el mismo sentido, la Big Tech – o economía digital – se concentra cada vez más en unas pocas corporaciones estadounidenses. Así, de acuerdo con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), siete de las empresas más valiosas del mundo corresponden a gigantes digitales.

Es así como los datos demuestran que la tesis central de Lenin es más relevante que nunca. El capitalismo del siglo XXI, impulsado por las economías de red, el control de datos y una ola incesante de fusiones, ha llevado la concentración empresarial a niveles sin precedentes en el pasado.

2.- Fusión del capital bancario e industrial, que da origen al capital financiero y a una oligarquía financiera

Los grandes bancos dejan de ser meros intermediarios para controlar la industria mediante la posesión de acciones, créditos y la participación en sus consejos de administración. Esta unión crea el «capital financiero», concentrado en un puñado de magnates (oligarquía financiera) que dominan la economía y el Estado.

La banca sigue siendo un pilar de poder. Por ejemplo, en el 2025 el gigante estadounidense JP Morgan Chase, encabezó la lista de las empresas más grandes del mundo, con unos activos de 4,36 billones de dólares. Sin embargo, el poder financiero ya no reside solo en los bancos tradicionales. Firmas gestoras de activos como Black Rock, Vanguard y State Street, se han convertido en los nuevos centros de la oligarquía financiera. En 2025, Black Rock administraba 14 billones de dólares en activos, Vanguard manejaba 12 billones de dólares, y State Street controlaba 4,5 billones de dólares. Estas entidades actúan como el «capital financiero» del siglo XXI, concentrando el ahorro global y, a través de su poder de voto como accionistas mayoritarios, influyendo en las decisiones estratégicas de las mayores corporaciones del mundo.

La evidencia demuestra que la «oligarquía financiera» que describió Lenin es una realidad tangible del capitalismo del siglo XXI, aunque sus formas se han sofisticado. El poder ya no reside únicamente en un puñado de banqueros industriales, sino en una constelación de multimillonarios tecnológicos, gestores de activos globales y megacorporaciones, cuyas decisiones afectan a la vida de miles de millones de personas. La fusión del capital bancario e industrial persiste y se ha ampliado. El control sobre la economía es más centralizado que nunca, y su influencia sobre los Estados es directa y profunda, confirmando la vigencia del análisis leninista sobre la fase superior del capitalismo.

3.- La exportación de capital, como rasgo distintivo frente a la exportación de mercancías

En los países centrales, el capital acumulado ya no encuentra inversión rentable en el interior, por lo que se exporta masivamente a países atrasados, donde la mano de obra y las materias primas son baratas. Esto permite obtener enormes beneficios y someter económicamente a esas naciones a relaciones estructurales de dependencia6. Así, la exportación de capital no solo sigue vigente, sino que se ha convertido en un pilar fundamental de la economía global, superando con creces la magnitud del comercio de bienes.

La UNCTAD, reportó que el stock total de Inversión Extranjera Directa (IED) mundial alcanzó un valor acumulado de más de 50 billones de dólares hacia 2024. En términos de flujos anuales, la IED – la principal forma de exportación de capital que implica control empresarial – representó 1.6 billones de dólares en 2025, un aumento del 14% respecto al año anterior. En contraste, el comercio mundial de bienes y servicios en 2025 fue de aproximadamente 35 billones de dólares.

Los líderes tradicionales en la exportación de capitales son EE.UU., como el mayor exportador de capital del mundo, con un stock de IED en el exterior que supera los 8 billones de dólares, trasladando sus capitales por todo el mundo. También tenemos el caso de Japón y Alemania; no obstante, hoy existe un cambio significativo, pues China se ha vuelto un actor protagónico. En 2025, su IED alcanzó la cifra de 174.400 millones de dólares, siendo un claro ejemplo de cómo un país antes receptor de capital se ha convertido en un gran exportador. Además, surgen otros nuevos actores con fuerza, como la India, Brasil y Vietnam.

Sin embargo, una parte sustancial de la IED no corresponde a inversión productiva real, sino a movimientos financieros especulativos a través de centros financieros. En 2025, más de 140.000 millones de dólares del aumento global fueron «flujos en tránsito7» a través de estos centros, y al descontarlos, el crecimiento real fue de apenas un 5%. La IED productiva, como la creación de nuevas empresas, cayó un 16%.

El fenómeno se ha profundizado al punto de que el «mundo» se divide hoy entre países que exportan capital masivamente (con poder e influencia global) y aquellos que son principalmente receptores (a menudo atrapados en relaciones de dependencia). Por otro lado, la principal razón por la que se exporta el capital es para garantizar acceso a recursos estratégicos y generar ganancias allí donde los costos son menores. Por lo demás, hoy existe lo que llaman una “geopolítica de los recursos8”, ya que la exportación de capital es una herramienta para asegurar el control sobre recursos críticos para la industria moderna, desde minerales para tecnología hasta combustibles.

4.- El reparto del mundo entre asociaciones monopolistas internacionales de capitalistas

Los grandes monopolios de distintos países, tras dominar sus mercados internos, llegan a acuerdos para repartirse el mercado mundial, formando cárteles internacionales que evitan la competencia y explotan conjuntamente vastas regiones. Así, el “reparto del mundo” entre monopolios internacionales no solo se mantiene vigente, sino que se ha profundizado y sofisticado en el siglo XXI. La concentración del poder económico mundial en manos de unos pocos actores es una característica definitoria del capitalismo contemporáneo.

El fenómeno se manifiesta a través de datos contundentes que reflejan un alto nivel de concentración. De acuerdo con un informe de la UNCTAD de 2025, la participación combinada de las ventas de las cinco principales empresas multinacionales digitales se duplicó del 21% al 48% entre 2017 y 2025. Durante el mismo período, su participación en los activos totales pasó del 17% al 35%. En el ámbito agrícola, cuatro corporaciones controlan el 56% del mercado mundial de semillas comerciales y el 61% del de pesticidas. Se ha constituido un nuevo “Trust Mundial” en tecnología, pues las grandes tecnológicas (Big Tech) han adquirido al menos 191 empresas entre 2019 y 2025, un ritmo aproximado de una cada once días, para absorber a su competencia.

5.- El reparto territorial del mundo entre las grandes potencias

La lucha por las colonias se intensifica al máximo porque el mundo ya está completamente repartido. La posesión de colonias asegura el monopolio de fuentes de materias primas, zonas seguras para la exportación de capital y mercados cautivos. Esto genera una carrera imperialista por el «botín» y la necesidad de un nuevo reparto.

Aunque el colonialismo clásico aparenta haber desaparecido, y así se señala oficialmente, aún existen territorios estructuralmente dependientes. Para 2025, existían más de 60 territorios coloniales remanentes, la mayoría en el Caribe y Oceanía, bajo la administración de potencias como Reino Unido, Francia, Estados Unidos y Países Bajos. La disputa por las islas Chagos en 2026, donde Reino Unido y EE. UU. mantienen una base estratégica clave en medio de la guerra con Irán, ejemplifica cómo la posesión territorial sigue siendo un punto de conflicto geopolítico.

El fin de la Guerra Fría no eliminó las “esferas de influencia”. Para el caso de Estados Unidos, su Estrategia de Seguridad Nacional de 2025 determina abiertamente al Hemisferio Occidental como una “esfera de influencia”, reclamando el derecho a moldear sus resultados políticos y de seguridad, así como su clase dirigente declara abiertamente a América Latina como su “patio trasero”. Para el caso de Rusia y China, estos países continúan consolidando y expandiendo activamente sus propias zonas de influencia, pero por ahora, para el caso de China, preferentemente a través del comercio, la tecnología y la inversión. Sólo en el caso de Rusia se adquiere una actitud defensiva más agresiva, como es el caso de la guerra en Ucrania.

Las nuevas relaciones coloniales ya no se basan únicamente en la ocupación militar, sino en mecanismos económicos, financieros y principalmente culturales. Así, a pesar de la descolonización, las naciones en desarrollo siguen atrapadas en una relación de subordinación económica con las potencias desarrolladas, es decir, relaciones de dependencia. El Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y las corporaciones multinacionales son vistos como pilares de un orden económico imperialista que perpetúa la dependencia, entre otras condiciones estructurales.

Además, la proyección de poder mediante fuerzas militares desplegadas en todo el mundo es una manifestación crucial del reparto territorial. Estados Unidos mantiene una red global de aproximadamente 877 bases militares en el extranjero, que representan cerca del 70% de todas las bases militares foráneas del mundo. Su presencia se extiende a unos 80 países, lo que le permite influir en toda la seguridad global.

Esta tesis planteada por Lenin sigue vigente, pero bajo nuevas formas que en nada afectan su vigencia, pues si bien las últimas décadas adquirió un carácter más bien económico y estratégico; los últimos años con la perdida de hegemonía de EE.UU. y las pretensiones territoriales de Israel, hay una tendencia de volver a su funcionamiento más clásico. Tanto en EE.UU. como en su aliado Israel, existen innumerables declaraciones de sus gobiernos e “intelectuales” afines que muestran un claro interés en la expansión territorial, a pesar de los intentos de la prensa por blanquear la acción genocida de estos Estados.

IV SINTESIS

TEORÍA CLÁSICA DEL IMPERIALISMOTEORÍA DEL IMPERIO (NEGRI & HARDT)
El imperialismo es la fase superior del capitalismo, caracterizada por monopolios, exportación de capital y división colonial del mundo.El imperialismo ha concluido. El capitalismo ha entrado en una nueva fase posimperialista donde las viejas lógicas coloniales son obsoletas.
La contradicción principal es entre Estados-nación imperialistas que se disputan el reparto del mundo.El enemigo ya no es un Estado-nación específico. El poder es descentrado y de red. Incluso EE.UU., aunque hegemónico, no es un centro imperialista clásico.
La dinámica clave es la expansión territorial y la necesidad de un «exterior» no capitalista para la acumulación (Luxemburgo).El Imperio no tiene exterior. Ha internalizado todo el globo. Su expansión es intensiva (sobre la vida social, biopolítica) y no extensiva (territorial).
El sujeto revolucionario es el proletariado industrial organizado en partidos y sindicatos.El sujeto revolucionario es la multitud: una figura mucho más amplia, heterogénea, inmaterial, que incluye al «trabajador social» y al migrante.
La estrategia anticolonial es la liberación nacional y la construcción de Estados-nación soberanos.El nacionalismo subalterno es un callejón sin salida. Los Estados-nación liberados se convierten en correas de transmisión del Imperio. La resistencia debe ser global y post-nacional.
La crisis del capitalismo es el «fin del imperialismo».El Imperio es la crisis. El poder imperial es inherentemente parasitario, corrupto y está en perpetua decadencia. Su fin no es un futuro lejano, sino una posibilidad inmanente a su propia constitución.

V CONCLUSIÓN

En conclusión, la realidad misma ha demostrado que los marcos construidos por Lenin para comprender la fase imperialista del capitalismo continúan vigentes en sus principales tesis. También nos demuestra que Negri & Hardt se equivocaron en lo central del fundamento de su noción y teoría del Imperio. Las actitudes del actual imperialismo sionista-estadounidense en la geopolítica plantean un nuevo protagonismo del Estado-nación, del colonialismo y del reparto territorial, entre otras cosas señaladas. No obstante, no se trata de desechar todo lo señalado por Negri & Hardt, simplemente entender que confundieron las características más concretas que tomó el imperialismo estadounidense en un momento transitorio, y el de su mayor apogeo, quedándose con las apariencias y perdiendo de vista la esencia del fenómeno, no siempre observable empíricamente.

Efectivamente es necesario también comprender lo nuevo del fenómeno en la realidad del siglo XXI. Para eso hay muchos intelectuales que hoy contribuyen al tema, sin embargo, hay que partir entendiendo que, así como existen características nuevas, también hay continuidades que permiten señalar de que no se trata de un escenario completamente distinto, que el fenómeno es el mismo en su esencia, y su continuidad se debe justamente a que no hemos superado el capitalismo, y que, desde nuestro punto de vista, el marxismo continúa teniendo las mejores herramientas para comprenderlo y transformarlo.

En este último sentido, consideramos que existen contribuciones importantes desde el sur global, alejadas del eurocentrismo de autores como Negri & Hardt. Nos referimos a enfoques como el de la Teoría Marxista de la Dependencia, la cual nos plantea las bases de la relación entre centro y periferia en el capitalismo mundial, el papel particular de América Latina en la actual división internacional del trabajo, así como el fundamento de dicha dependencia (superexplotación). Estas perspectivas nos demuestran también que no hay antiimperialismo posible y efectivo si no es anticapitalista y socialista.

VI REFERENCIAS

Negri, Antonio & Hardt, Michael (2006). IMPERIO. Ediciones Paidós, Buenos Aires.

Lenin, V. I. (1968). EL IMPERIALISMO FASE SUPERIOR DEL CAPITALISMO. Edición en Lenguas Extranjeras Pekin. Pekin, China.

The Economic Times (5 de noviembre de 2025). El S&P 500 ahora es un mercado compuesto por 10 acciones: La concentración del mercado alcanza un récord del 42%, superando el pico de la burbuja de las puntocom. Enlace: https://economictimes.indiatimes.com/news/international/us/sp-500-now-a-10-stock-show-market-concentration-hits-record-42-smashing-dot-com-peak/articleshow/125113020.cms?from=mdr 

UNCTAD (8 de julio de 2025). Highly concentrated digital markets put consumers at risk. Here’s how to change course. Enlace: https://unctad.org/news/highly-concentrated-digital-markets-put-consumers-risk-heres-how-change-course 

ETC Group (13 de junio de 2025). Top 10 agribusiness giants: Corporate concentration in food & farming in 2025. Enlace: https://www.etcgroup.org/content/top-10-agribusiness-giants 

SOMO (15 de abril de 2025). Big Tech acquires a new company every 11 days. Enlace: https://www.somo.nl/big-tech-acquires-a-new-company-every-11-days/ 

Forbes (1 de abril de 2025). Forbes World’s Billionaires List 2025. Enlace: https://www.forbes.com/billionaires/ 

Yahoo Finance (15 de enero de 2026). BlackRock Caps 2025 With Record. Enlace: https://es-us.noticias.yahoo.com/blackrock-cerr%C3%B3-2025-r%C3%A9cord-14-145937170.html?guccounter=1&guce_referrer=aHR0cHM6Ly93d3cuZ29vZ2xlLmNvbS8&guce_referrer_sig=AQAAAL9uwZx3Hy0MUH7Z_DgMyCxenE-I7uGniCmMg4nVCI5mr_VWFwtPaG1b7wGibzhFFA7KeANj4d7o_SvAski93vOIdhSIa-NDJeMGKK6NBupGZWbj4XxA1TtVwzbW5Vt77RGvtyDVpi7HsnNup-BMXWJ8sefi0Rqm6iCyi-0SKXev 

UNCTAD (20 de enero de 2026). Global investment growth resumes, with finance leading the rebound (Global Investment Trends Monitor). Enlace: https://unctad.org/news/global-investment-growth-resumes-finance-leading-rebound 

Griffith Asia Insights (18 de enero de 2026). China Belt and Road Initiative (BRI) Investment Report 2025. Enlace: https://blogs.griffith.edu.au/asiainsights/china-belt-and-road-initiative-bri-investment-report-2025/ 

 Vitali, S., Glattfelder, J. B., & Battiston, S. (2011). The network of global corporate control. PLoS ONE, 6(10), e25995. Enlace: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0025995 

Xinhua News (19 de diciembre de 2025). El «punto de partida» de las guerras del ejército estadounidense. Enlace: http://www.news.cn/milpro/20251219/a10610e519364ce38ddc860f84468cd0/c.html 

Al Jazeera (11 de abril de 2026). UK to hold off on deal ceding Chagos Islands amid US opposition. Enlace: https://www.aljazeera.com/news/2026/4/11/uk-to-hold-off-on-deal-ceding-chagos-islands-amid-us-opposition FMI (11 de abril de 2025). El Directorio Ejecutivo del FMI aprueba un acuerdo ampliado de 48 meses por US$20 mil millones para Argentina. Enlace:  https://www.imf.org/en/news/articles/2025/04/12/pr25101-argentina-imf-executive-board-approves-48-month-usd20-billion-extended-arrangement

  1. Antropólogo, miembro de la Comisión Política de Tejer-ConstruIR. ↩︎
  2. Estos progresismos han sucumbido al liberalismo económico como único horizonte posible, y en consecuencia a la democracia liberal como único sistema políticos legitimo a pesar de sus grandes e históricas limitaciones. El carácter pequeño burgués de estos partidos y organizaciones, determinan un pánico frente a posibles procesos más radicales, así como el hecho de que hoy se encuentren en la primera línea de defensa del status quo liberal. ↩︎
  3. Mandela ha señalado como la derrota del Ejército de Sudáfrica por los cubanos en la batalla de Cuito Cuanavale, significo un golpe directo al apartheid y fue determinante para su caída. ↩︎
  4. Honduras, producto de la presiones de Washington, debió poner fin a su convenios para las misiones médicas cubanas. Existiendo un déficit de alrededor de 18.000 médicos, los cubanos cubrían 32 especialidades deficitarias, siendo el único recurso disponible en alguna de ellas. La consulta oftalmológica a través de la Misión Milagro, significo unas 44.000 consultas y cerca de 7.000 cirugías, según France 24. ↩︎
  5. Es la condición en la que la guerra, la emergencia y el control policial se convierten en las herramientas normales de gobierno del capitalismo global, anulando la distinción entre el frente exterior y la política interior ↩︎
  6. El concepto de “dependencia” es utilizado por primera vez por Lenin, pero él no lo desarrolla como una categoría teórica que establece determinadas relaciones. Si lo harán posteriormente, desde América latina, una serie de intelectuales, cuyo mayor desarrollo llega desde su interpretación marxista en el ensayo “Dialéctica de la Dependencia” del economista y sociólogo brasileño, Ruy Mauro Marini. ↩︎
  7. Los “flujos en tránsito” de la Inversión Extranjera Directa (IED) son capitales que pasan temporalmente por un país intermediario (a menudo a través de «Entidades con Fines Especiales» o holdings) antes de llegar a su destino final. ↩︎
  8. La “geopolítica de los recursos” es la disciplina que estudia cómo la ubicación geográfica, el control y el acceso a los recursos naturales, influyen en las relaciones de poder, las estrategias de los Estados y los conflictos a nivel global. ↩︎
Comparte!