
David Aniñir
LA ÚLTIMA SELVA
Esta es la nota de una breve incursión por la Ciudad de México, una oportunidad extraordinaria que se presentó tras la invitación del Macha, destacado músico chileno, líder de varios proyectos musicales y productor reconocido en el circuito latinoamericano, a realizar una poetiada en La Última Selva, un evento artístico de variedades que se desarrollaría en los días de junio. El Macha es un referente de la movida contracultural. En el evento convergen la música y las artes representadas por creadores populares. Todo ello en el mítico salón Los Ángeles de la colonia Guerrero. Hay un dicho y es “quien no pasa por el salón Los Ángeles, no conoce México”. Un amplio espacio que da vida a músicos, el baile candente de diversos estilos, cumbias, rancheras, bolero, folclor, pop electrónico y explosivas noches de rock. Fue cuna de la cultura Pachucote1 en su época dorada. México es sede del Mundial de Fútbol 2026. En su estreno, el miércoles 11 de junio, venció 2-0 a Sudáfrica; se decretó jueves feriado y la cruda (caña) extendió la celebración hasta el viernes. Ese era el clima a mi llegada.
Mi primera vez en México por un par de días, una semana para ser exacto, se venía como regalo inesperado cargado de anhelo, la previa de Wetripantv en tierra Mexica. Una curiosidad de origen étnico que no deja de pasar desapercibida es el genotipo indígena similar a los rasgos mapuche destacado en la población criolla. El país cuate atravesó con su cultura el continente a través de los medios de comunicación. Las rancheras, la tv, el cine y arte pop. El Chavo del 8, Cantinflas, Antonio Aguilar, Café Tacvba, Juan Gabriel, etc. Las telenovelas fueron y siguen siendo un deleite de consumo masivo latinoamericano. 31 minutos y Mon Laferte despuntan una larga lista de un rico intercambio cultural chileno-mexicano.
El Agua sería la consigna temática que orientaría la estética del evento La Última Selva. El concepto del vital elemento se proyecta en imágenes de oleaje continuo en dos pantallas sobre el escenario. Música, texto poético, movimiento escénico y registro visual. El tema guarda profunda relevancia ecológica, un drama mundial y, por otro lado, el extractivismo de recursos naturales de las grandes empresas abusivas que contaminan y perjudican el bienestar planetario.
El despliegue poético performático lo desarrollaría desde ese tenor y, para ello, el Macha realiza el diseño sonoro con pistas y bases electrónicas, incidencias y percusiones rítmicas rituales junto a dos músicos. Se invitó a 3 bailarinas del mero México, chicas del corte, a realizar una pieza escénica de danza litúrgica en las primeras intervenciones del evento como un set inaugural. Juntos desarrollamos una colaboración que resultó en reciprocidad. Mi intervención de trutruca mezclaría su estrepitoso sonido con el movimiento de las bailarinas. Toda la muestra, música electrónica y danza ritual con trutruca, poesía y afafán, el grito de aliento mapuche, se multiplicó en toda la sala produciendo la euforia en los asistentes y provocó un mix performático inaugural de la fiesta.
La performance y el cuadro completo salieron airosos; el público entusiasta empezaba a copar el salón Los Ángeles y las diversas presentaciones fueron alzando la voz y el ritmo: cumbia tradicional con sus amplios estilos, electrónica, boleros, electrodance, canto acústico, el jolgorio de los cuates, las chavas y carnales latinos in crescendo, amplió la secuencia.
Macha inspira su ideario en las fiestas Spandex que se desarrollaron en el Chile de los 90. Esas fiestas underground contraculturales que marcaron la bohemia y desenfreno de Santiago. Un collage de arte, música y escénica que sacudió el ánimo como un refugio de libertad postdictadura. Con ese mismo espíritu se instala La Última Selva, desafío de producción independiente que se reproduce en Río de Janeiro, Buenos Aires y Santiago, promoviendo a los artistas populares. Todo ello sin la cobertura de los medios tradicionales, sólo RRSS.

PROESÍA
A partir de la invitación hecha por el Macha surgió la posibilidad de presentar mi nuevo libro, Proesía 21 relatos de amor propio y un bonus track desesperado, de Odiokracia autoediciones -que soy yo mismo-, en CDMX. Contactos, redes y complicidades de estudios en literatura latinoamericana de la UNAM cotejaron la obra, encargando a Susana Bautista y Jaime Sacamaska realizar la presentación del libro. A la férrea colaboración de Karen, con su editora Los Laberintos, se le confiaría ver aspectos técnicos y gestionar un espacio para la presentación. Mi hermano Simón, Mirko y Alejandro Vivanco de la U. de Talca son los instigadores de esta porfía. Todos aportando un gramito a la logística y operativa con antelación a realizar la publicación y lanzamiento en La Polilla Librería, de la colonia Roma. Aquí se fundó la segunda parte del periplo mexicano.
El 15 de junio se dio cita la cofradía literaria. Invitadas, curiosos, amigos de La Última Selva y el piño fiel que habitamos la estadía en la casa de colonia La Condesa. La lluvia aparecía casi todos los días a las 5 de la tarde veraniega. El clima cambiaba 4 veces al día la temperatura cálida del golfo. Andar con la trutruca fue un acierto de saludo mapuche a los antepasados aztecas-mexica de esas tierras, acompañando la sonoridad de la lluvia con un toque callejero inaugural. Y el afafán mapuche, que aprueba el entusiasmo y motiva el aliento, se iba familiarizando entre los asistentes. Así se dio inicio a la presentación de Proesía en La Polilla Librería de CDMX. Macha y sus coléricos pusieron la música con el repertorio acústico de su proyecto La Floripondio, haciéndose acompañar de los meros Dani en el charango -el bwey más carita de cultrún-, el mariachi Paxpli en el bronce, Barrio Be en el cajón y el Lechuga en percusión. Todo se selló con cortitos de mezcal. Se distribuyeron libros, el afafán hizo eco y afuera la lluvia amainaba.
Karen Los Laberintos y su pulso en el under literario, sacó otro evento en la librería Rinoceronte, en la colonia Santa María de la Ribera. Una velada más íntima donde se pudo compartir la rica experiencia literaria con poetas locales e intercambiar los universos creativos de Chile y México. Erandi -luz del amanecer en Purépecha-, joven de profundos rasgos zapotecas, originaria de Guivicia, Oaxaca, sostiene la importancia de relevar la impronta cultural del México profundo; Jaime Sacamaska, poeta zoque de Chiapa, cultiva el acervo poético de su pueblo; Susana Bautista, académica promotora e investigadora de las lenguas indígenas en la UNAM. Hasta una chilena de Puente Alto que andaba de paso leyó y sumó su reflexión crítica a la lluvia de palabras que dieron vida al encuentro.

MEXICA TIAHUI
El último día salí a conocer las Pirámides del templo Teotihuacán, distante a 1 hora de la capital, el DF. El tramo en metro desde la estación Niños Héroes hasta la estación Indios Verdes conectaba con el bus rumbo a ese destino. Me despabilé tarde en transportarme en metro, te conecta rápido de extremo a extremo en una ciudad inmensa con un tránsito agobiante y lento que el ciudadano tiene internalizado. Los tacos, o embotellamiento del tránsito vehicular, son de la puta madre. La solución, el Metro, es re barato y subsidiado para el adulto mayor, embarazadas y discapacitados. Me lo perdí.
Finalmente, al ruedo de 1 hora en bus por el México rural, logré ir a saludar a los antepasados mexica en el templo de Teotihuacán, o ciudad de los dioses.
El plan era tocar la trutruca en una de las pirámides habilitadas para subir a saludar, registrar la secuencia y regresar a preparar mi equipaje para partir al aeropuerto. El templo de Teotihuacán lo componen la pirámide de la Serpiente Emplumada -Quetzacohal-, la pirámide del Sol y la pirámide de la Luna, hacia donde escalé a realizar el gesto. La ejecución del sonido de la trutruca la realicé con tensión, pues no se permite tocar ningún instrumento ni intervenir el espacio, lo que es sancionado como falta, y fue lo que me ocurrió.
El saludo de Wetripantv a los espíritus antepasados Mexicas y Aztecas es un honor.
Un artesano anciano que vendía sus productos a los turistas en las inmediaciones de la ciudadela nombrada Calzada de Los Muertos, como mucha gente con piel de color humilde, con amistosa picardía me saludó con un hola primo y luego dijo MEXICA TIAHUI. Sorprendido, le pregunto qué significa y en qué idioma, y me responde, es un saludo Mexica y significa HOLA MEXICANO. Le aclaro que no soy mexicano sino Mapuche, que vengo de $hile. Nuevamente me aclara que Mexica no es un gentilicio sino una persona, un amigo. En ese mismo momento atiné saludándolo Mari Mari peñi,
Tras la hazaña fui escoltado por un policía e invitado amablemente a abandonar el lugar, jajajaj.
El cometido se realizó, los registros se guardan y he compartido el potente video en las redes sociales. Histórico, fue uno de los comentarios. Anday puro marichiwaneando escribió un contacto desconocido.
Qué hermosa experiencia, creo que con saludar al chacha artesano saludé a los espíritus ancestrales mexica en vida.
Y sí, la trutruca sonó medio apurada, baja, leve y discorde, la vibración se sintió en su magnitud a nivel espiritual, con newen, y lo atesoro como un regalo de los dioses que llevaré toda la vida.
La poesía no solamente se escribe en un libro o declama, también suena en los acordes del eco como un latido.

MARI CHI WEU¡!
La variedad de tacos, el alimento primario, tortillas de maíz con unas chorrocientas formas de degustar. La venta de comida típica en el espacio público es una tradición de la gastronomía popular, un patrimonio cultural reconocido por la Unesco.
La experiencia estuvo sometida a la vertiginosa tensión de impresiones, estímulos y emociones propias del impacto creativo, el cariño en un territorio por seguir conociendo.
Con Karen surgió la posibilidad de publicar un poemario próximamente con Los Laberintos editora, y que espero sea otra bella excusa para regresar.
Finalmente, la grata amistad que construimos con el piño que habitamos la residencia y viajó a armar La Última Selva se proyectará en otros encuentros; Macha, el gran mentor, hermano de la mejor cepa. Mirko, el cabro chico-grande, productor. Emiliano, músico y futuro productor musical, lleva talento el bwey. El Pini, sonidista. Fabián, choro de La Palmilla, artista plástico. Johony el roudi. ¡Gracias cabros, fue lindo el weveo y la ja já … ya ya ya ya ya ya ya…!!
Fentren Mañum Mexico querido.
Mexica Tiahui, nos volveremos a ver.
Mapurbe

- El pachuquismo o cultura Pachuca fue un movimiento juvenil urbano surgido en la frontera de México con Estados Unidos en los años 40, protagonizado por jóvenes mexicano-americanos que se apropiaron de una estética propia, trajes zoot suit, jerga particular (el caló) y una actitud desafiante frente al racismo y la asimilación cultural. Su irradiación llegó también a los salones populares de la Ciudad de México, donde se fusionó con el swing, el mambo y el danzón, dejando una huella duradera en la vida nocturna y la memoria popular (Nota del Editor). ↩︎

