Jeanette Jara, Enrico Berlinguer ¿Y la vía chilena al narco capitalismo?

Matías Escobar Ponce

Este trabajo puede plantearse como el residuo de una reflexión más amplia sobre la coyuntura política que atravesamos en Chile[1] y un diálogo virtual compartido con el Centro de Estudios Francisco Bilbao (CEFB) sobre la crisis de la democracia[2].

En ambas instancias, las cuales pueden considerarse complementarias – una dedicada a desentrañar el significado político del triunfo en primarias de Jeanette Jara, la otra a criticar empíricamente la teoría democrática – se planteó tanto un método de análisis, como una hipótesis provocativa en la cual se quiere poner énfasis en estas líneas y a la cual se llegó a partir de la aplicación de ese método.

En cuanto al método, señalábamos que perder de vista el funcionamiento de los sistemas sociales como un todo en función del análisis enfocado en una parte de esta, puede ser un error cuyas consecuencias no solo son analíticas, sino relevante en el terreno de la política pública.

Metafóricamente, se señalaba que la puesta de atención sobre el árbol – la coyuntura – no puede hacernos perder de vista el bosque – la historia y el sistema internacional – en el que se despliega la coyuntura.

A partir de ello, la hipótesis central a la que llevó el ejercicio del análisis de coyuntura, se puede sintetizar en tres proposiciones.

La primera, es que, dadas las relaciones internacionales, como la propia historia reciente de nuestro país, la crisis política que se pusiera sobre la mesa el 18 de octubre de 2019, sigue abierta.

La segunda, que, en esa crisis, el proyecto del Frente Amplio y del Partido Comunista, puede entenderse como un reacomodo del bloque en el poder.

La tercera, que, pese a toda la esperanza habida, un eventual gobierno de Jeanette Jara, lejos de expresarse como una ruptura de la continuidad neoliberal de la postdictadura, podría ser simplemente parte del ‘segundo tiempo’ de esta continuidad – que empieza con el acuerdo por la paz y se estabiliza en el gobierno de Gabriel Boric – si se mira desde una perspectiva de larga duración, que tuvo como entretiempo – para continuar con la metáfora futbolística – el breve período que fue del 18 de octubre al 15 de noviembre de 2019.

Finalmente, teniendo estos aspectos contextuales, se señalaba en el documento referido, que existen aspectos relativos a la subjetividad de la candidata, que además de habilitar esta continuidad, consolidaría la vía chilena al narco capitalismo. Esto, sin ánimos de la polémica por la polémica, aunque reconociendo que, fraternalmente, se quisiera captar la atención de aquellos sectores críticos dentro del progresismo, fue fundamentado a nivel teórico ya no solo a partir de la propuesta metodológica de la relación entre el árbol y el bosque, sino también incorporando, por un lado, la noción de ‘actos fallidos’ del sicoanálisis. Y, por otro lado, la metodología comparativa usada en ciencia política, para establecer un diálogo con la historia italiana en línea de sostener esta hipótesis. De donde surge el título de esta reflexión.

En las líneas que sigue, motivados por las sugerencias de los compañeros que hoy publican esta reflexión en la Revista Horizonte, ‘sacaremos punta’ a esta relación. Esto es, desentrañar un poco más lo que son los actos fallidos. Como la comparación histórica del análisis de sistemas de partidos políticos chileno con el italiano para el sostenimiento de esta hipótesis desde una perspectiva de política pública.

Cuestión particularmente atingente si se considera que las conclusiones a las que se llegaba desde el análisis de coyuntura, se fundamentaron en los dichos de la candidata a la prensa[3], apenas unos días antes de que sus declaraciones sobre que ‘el crimen organizado crece donde no llega el Estado’, chocaran con la realidad misma evidenciada en la opinión pública del caso de la Fuerza Aérea chilena que hoy está tan en boga[4].

Actos fallidos, democracia y crimen organizado. El ‘lapsus’ de Jeanette Jara

En el diálogo con el CEFB, se propuso la comprensión de la democracia contemporánea como un ‘acto fallido’ de la modernidad. Esto es, como un dispositivo político que declara públicamente un proyecto de sociedad que no coincide con sus preferencias reales. Es decir, el ocultamiento en base al manto del progreso científico de que, en realidad, la función de la democracia, lejos de lograr y apuntar al bienestar generalizado de la humanidad, consiste en mantener inalterable el núcleo de la explotación y la dominación.

En la teoría sicoanalítica, los ‘actos fallidos’ se consideran como todos aquellos momentos de la vida cotidiana en que a través de lo que se habla, se escucha, se escribe o se olvida, emergen en el plano de la consciencia aquellas preferencias que puedan estar reprimidas a nivel inconsciente por las constricciones morales del subconsciente. Mucho se juega para ejemplificar con aquellos momentos en que uno nombra a su actual pareja con el nombre de una ex, o cuando un padre olvida constantemente que debe ir a buscar a su hijo al colegio.

Ahora bien, más allá del juego o la broma, un acto fallido es aquello que generalmente entendemos como un ‘lapsus’. Es decir, momentos en que, en la vida cotidiana, emergen sobre la mesa aquellas preferencias reales que se están ocultando. Ya sea como traición del inconsciente o como liberación de un deseo reprimido, un acto fallido, un lapsus, devela aquello que está ocurriendo en plano de las preferencias reales, no admitidas, por quien las comete.

Lo problemático de toda esta situación, es que el lapsus de Jara se posa sobre la misma hipótesis por medio de la cual se ha inhibido la posibilidad de enfrentar y superar el problema del crimen organizado en Chile y otras partes del mundo. Esto es, el mito de que el narco crece ahí donde no llega el Estado, funciona más que como una mera frase, sino que sintetiza tanto el espíritu de las políticas públicas en seguridad en la postdictadura. Como en todas aquellas medidas en términos de planes, programas y proyectos sociales que han intentado abordar esta problemática ya sea en los treinta años del duopolio, como recientemente en el gobierno de Gabriel Boric.

Es por este motivo que hay quienes han señalado que la apuesta de Boric de dar más recursos a las fuerzas armadas para tratar los temas de seguridad pública, va a devolverse como un boomerang sobre nuestra propia realidad. Cuestión que ya podemos observar en todo el escándalo entorno a la FACH, donde se podría plantear entonces, que el camino hacia el narco capitalismo reestructurado por la dictadura de Pinochet, ha tenido vestigios de continuidad no solo por el duopolio de los treinta años, sino también por el progresismo en el ‘segundo tiempo’ – no por nada Piñera hablaba de la necesidad de una ‘segunda transición a la democracia’ – del neoliberalismo chileno.

Desde la perspectiva de sistemas complejos, donde el todo es más que la suma de las partes y, a partir de la cual usamos la metáfora del árbol y el bosque, el ‘lapsus’ de Jara tiene un significado relevante que no puede relegarse al plano del detalle o el error involuntario. Illia Prigogine, obtuvo en 1977 el premio nobel de física por señalar que un cambio en la estructura micro de un sistema, puede cambiar el sistema completo a nivel macro.

Este aspecto, que lo hemos advertido en la política chilena, donde, por ejemplo, podemos señalar que la protesta estudiantil de los torniquetes, fue una acción micro que alteró la estructura macro completa del sistema chileno en octubre de 2019, es el que nos obliga a poner la alerta sobre el ‘acto fallido’ de Jeannette Jara.

Y es que, si sigue operando como eso, como un acto fallido, una traición de la vida cotidiana en que emerge a la luz su verdadera consideración sobre el problema del crimen organizado, será difícil esperar otra cosa que una continuidad con la línea de Gabriel Boric de seguir fortaleciendo a este tipo de organizaciones del sistema político chileno.

El Partido Comunista Italiano (PCI), el compromiso histórico y la vía al narco capitalismo

A partir de lo señalado anteriormente, como lo que se expuso en los diálogos con el CEFB, podemos señalar que el problema del crimen organizado no es un tema reciente. Que solo puede comprenderse en la larga duración histórica y en el marco de las relaciones internacionales. Llegando al punto en que hay quienes, como Charles Tilly[5], identifican al crimen organizado con el origen del Estado nación moderno. Así como hay quienes, como Alain Labrousse[6], que señalan que las mismas familias estadounidenses que hoy son parte del negocio en Afganistán, ya tenían estas relaciones en ese país a fines del siglo XIX.

Hipótesis a partir de la cual, para el caso chileno, podríamos fundamentar que este vínculo comienza también en el origen del Estado nación chileno, teniendo su epítome, su principal figura, en Diego Portales. Quien no sólo reprimió los carnavales – despojándonos históricamente de ese espacio, diferenciándonos del resto de América Latina – impuso el ‘peso de la noche’ y logró cuadrar a los cuadros económicos como políticos de la independencia chilena en su propio canon liberal-conservador. Sino que, también, fue el personaje que se hizo del monopolio del negocio del estanco y el tabaco. Esto es, de los juegos de azar y los bienes de consumo orientados a la satisfacción de vicios y adicciones. Es decir, lo más parecido que pudiéramos señalar a una banda de crimen organizado.

Ahora bien, teniendo esto en cuenta, podría señalarse entonces que ‘no es tan grave’ el lapsus de Jeanette Jara. Que esta reflexión sería generar polémica por la polémica. Y que si el problema viene asentado hace tantos años, significa que lo que hagamos en lo inmediato no tendría tanta importancia, dado que el problema excede con creces, temporal como espacialmente, a lo que pudiera realizarse en un período de cuatro años.

En cierta medida esto es correcto (salvo la intención de la polémica por la polémica). Sin embargo, volviendo a la relación entre el árbol y el bosque, está bien estudiado que hay momentos de la historia en que, en ‘coyunturas decisivas’, por más que sucedan en un lapso breve de tiempo, ciertas decisiones pueden tener un peso temporal y espacial que demarquen derroteros en la larga duración. Es lo que en el análisis publicado en el CEFB se presenta como ‘Path Dependence’, lo que Nicos Poulantzas identifica como ‘punto de no retorno’ en relación al fascismo[7], o aquello que las teorías de sistemas complejos relevan al señalar que ‘un cambio en una estructura micro, puede alterar el funcionamiento completo del sistema a nivel macro’.

En esta línea de pensamiento, podemos señalar que el camino de dependencia hacia la consolidación democrática del sistema chileno como un Estado narco capitalista, se inicia en el gobierno de Gabriel Boric. Esto es, las características contemporáneas de los narcoestados latinoamericanos, como los casos mexicano, colombiano o argentino, van a ir expresándose en el futuro inmediato en la realidad chilena gracias a la política de seguridad pública del actual gobierno del Frente Amplio y el Partido Comunista.

Ahora bien, aclarado este contexto, volvamos a echar mano al método comparativo de la ciencia política para sostener esta hipótesis. Esto es, advirtamos las semejanzas y diferencias que hubo con el caso italiano para tener un punto de vista que nos permita observar, desde la coyuntura, cómo los aspectos estructurales pueden seguir afianzándose o superándose. Reparemos entonces en los mecanismos causales de la dinámica de los sistemas de partidos políticos que nos permitan seguir dinamizando esta reflexión.

En primer lugar, si bien Italia no es un país latinoamericano, hay suficiente evidencia que señala que, de todos los países europeos, aquellos con raíces latinas y del mediterráneo, son los que más se parecen, al menos en términos de cultura política, a los países latinoamericanos. Luego, a partir de esto, asumamos que, si bien no hay calco ni copia, la comparación del caso chileno con este caso es plausible para habilitar analíticamente esta reflexión.

En segundo lugar, podemos señalar que el período que se compara de la historia italiana, también calza con la crisis de hegemonía del imperialismo estadounidense que se advierte en los análisis referidos en el CEFB. Esto es, ambos casos, el chileno como el italiano, pueden compararse desde un punto de referencia de larga duración que es la crisis del centro económico de turno: Nueva York. Y aunque aquí también podamos notar una diferencia, puesto que Italia no es una periferia en el sistema económico internacional como sí lo es Chile, tampoco es un centro económico y está distante a poder ser el reemplazo del centro económico estadounidense. Ahora más que en el siglo XX, cuando comienza la crisis de hegemonía imperial de Estados Unidos.

Teniendo estos elementos en cuenta, podemos pasar a un tercer nivel de comparación. Esto es, que el período histórico que nos interesa comparar, es un período de crisis política que se da en Italia en los años 60 y 70. Crisis política que también hallamos en Chile, develada en el 18 de octubre de 2019 y que, como hemos hipotetizado, sigue abierta.

Por último, ya entrando en el nivel de lo concreto, en todo este contexto de crisis política, lo que nos importa es el comportamiento de los sistemas de partidos políticos para el sostenimiento de la hipótesis de esta reflexión. En este sentido, nos interesa particularmente las decisiones táctico-estratégicas tomadas por ambos Partidos Comunistas a la hora de definir sus posiciones en el marco de la irresolución de la crisis política de sus respectivas formaciones sociales.

Es en este nivel donde las similitudes entre ambos partidos comunistas adquieren relevancia para lo que se quiere señalar.

Si se observa la historia italiana, ante la crisis política, Enrico Berlinguer, secretario general del PCI de esos años, apuesta por la tesis del ‘compromiso histórico’. Esto es, ante la presión de la opinión pública por el asesinato del senador Aldo Moro – según la opinión pública, realizado por las brigadas rojas, según cierto sector de la izquierda, realizado por la CIA – el Partido Comunista Italiano, va a optar por el ‘compromiso histórico’ con la institucionalidad italiana y los marcos democráticos para garantizar su gobernabilidad.

Esto implicó, en lo concreto, que su política de alianzas, ya no se centraría en el vínculo histórico habido con la clase obrera ni las organizaciones a la izquierda del PCI, sino, principalmente, con los partidos políticos del establishment progresista, expresado principalmente en su alianza con la Democracia Cristiana Italiana.

Esta situación, que vemos es la que se repite en Chile – no solo por la Democracia Cristiana chilena, que dio su apoyo recientemente a Jara, sino por todo el vínculo con el progresismo del ‘socialismo democrático’ explicado en mayor detalle en el documento publicado en el CEFB – es el eje principal sobre el cual se puede identificar la continuidad de Jara con la trayectoria histórica de la modernización de la formación social chilena como un narco capitalismo. Y es que, más allá del análisis año a año, con el tiempo, en la larga duración, la táctica de Enrico Berlinguer, consolidó, por una parte, al crimen organizado en Italia. Y, por otra, a la ultraderecha. De donde tanto la llegada al poder de Silvio Berlusconi, como de Giorgia Meloni, nos muestran que, en la larga duración, las tácticas de alianza de los Partidos Comunistas con el progresismo, pueden llevar al derrotero que estamos señalando: un fortalecimiento del crimen organizado como de la ultraderecha.

No es necesario redundar en que la táctica del Partido Comunista chileno, ha sido justamente la de tener como aliados estratégicos al progresismo. Sin embargo, no deja de ser relevante, señalar que justamente es esto lo que está ocurriendo y no otra cosa. Es decir, que la apuesta del PC, se enmarca en dar vida, continuidad y gobernabilidad al proyecto del Frente Amplio. Que no fue otra cosa que dar un segundo tiempo al Chile neoliberal, concretizando la apuesta táctica de la gobernabilidad de Sebastián Piñera, de asistir a una ‘segunda transición a la democracia’[8].

En adelante, lo único que podría esperarse, es que, en el corto plazo, un gobierno de Jeanette Jara apacigüe la inconformidad del campo popular ante el gobierno de Gabriel Boric. Pero que, dado su foco en la gobernabilidad, genere un desencanto y decepción que, en el mediano y largo plazo, se transforme en más crítica susceptible a ser captada por las facciones de ultraderecha del bloque en el poder. Este proyecto de gobernabilidad, de compromiso histórico con la democracia, mirando al árbol antes que el bosque, tiene altas probabilidades de, a su vez, consolidar el camino de la formación social chilena, en la constitución de un narco-estado como los conocemos en relación al caso mexicano, argentino o colombiano. Y en ello, tanto la táctica del compromiso histórico, como los actos fallidos o lapsus narrativos de Jeanette Jara, se erigen como los elementos principales sobre los que sostener esta posibilidad.

Conclusiones: alternativas ante la camisa de fuerza democrática y su vinculación al crimen organizado. ¿Más democracia?

En los diálogos con el CEFB se plantea la apuesta de que la forma de resolver las contradicciones de los sistemas democráticos en tanto engranajes del capitalismo, no pueden darse en la narrativa de ‘más democracia’. El crimen organizado, es apenas uno de los aspectos a partir de los cuales se puede advertir que la democracia es, en esencia, una camisa de fuerza destinada a mantener inalterable el núcleo central de la dominación y de la explotación.

En este marco, donde la tesis de la gobernabilidad del PC y el Frente Amplio se expresan como una continuidad de la gobernabilidad del capitalismo, tenemos argumentos de sobra para entender que por ese camino no se resolverá ni el problema de la explotación, ni el problema del crimen organizado. Al contrario, como muestra el caso italiano y la historia reciente latinoamericana, es posible que estos problemas se sigan profundizando.

De ello queda entonces, reconocer que, ante la muerte de la democracia[9], poco se puede esperar de su sistema de partidos políticos para resolver estos temas. Las probabilidades de que un eventual gobierno de Jeanette Jara se erija como una continuidad de la gobernabilidad neoliberal del bloque en el poder chileno, se expresa también en el trato amable que recibe de la opinión pública o de personajes como Joaquín Lavín, quien alabara sus capacidades comunicacionales. Y quien, por lo demás, como síntoma de lo que aquí se quiere señalar, se asumió como socialdemócrata a días de la revuelta popular de octubre, confirmando así la hipótesis de que socialdemocracia, no es más que la cara amable del capitalismo. En línea también con las tesis de la gobernabilidad democrática.

Ante todo este diagnóstico, no queda otra cosa que seguir insistiendo en lo que se propuso en el CEFB.

Esto es, apostar por las ‘islas de coherencia’ entre aquellos actores que estén claros de que esto es lo que está ocurriendo y no otra cosa – por doloroso que sea contradecir las esperanzas genuinas y necesarias de un pueblo que está creyendo en Jeanette Jara. Apostar por ‘islas de coherencia’[10], significa ensayar las veces que sea necesario, sin inventar la rueda, la creación de complejos económicos que, excediendo las constricciones de la camisa de fuerza democrática, puedan resolver aquellos problemas educativos, de salud y económicos de la población chilena desde la realidad concreta misma.

Teniendo como centralidad el foco en el trabajo y en la reducción del desempleo como un piso mínimo sobre el que ir elaborando otras conquistas, quienes advertimos estas contradicciones, estamos llamados a apropiarnos de la teoría de la política pública desde un enfoque emancipador, que ponga la centralidad en la producción de nuevas relaciones sociales de producción, evitando los derroteros improductivos a los que ha llevado a los movimientos sociales la apuesta por la disputa democrática y parlamentaria. Que terminan, en el largo plazo, con fascismo y narcoestados.

Para cerrar, como se ha señalado, esta reflexión no busca ser ‘la crítica por la crítica’.

De ello, se entiende que tampoco la idea es apuntar con el dedo. Más bien, es dar cuenta de señales de alerta ante la ciudadanía, como ante aquellos actores dentro del mismo progresismo que siguen teniendo una perspectiva crítica respecto del capitalismo de que, contra el extravío teórico de que esto pudiera ser puro alarmismo o exageraciones de la realidad, hallamos elementos suficientes tanto empírica como metodológicamente para establecer estas hipótesis.

Metodologías de análisis que también fueron utilizadas en el momento del debate constitucional para señalar que, contra todos los efectos de impopularidad de la hipótesis planteada, ese proceso no nos llevaría a ninguna cosa. Línea similar en que se plantearon críticas a la figura de Gabriel Boric antes de ser presidente y que se corroboraron con el tiempo. Esperamos estar equivocados. Profundamente equivocados. Sin embargo, el deseo de estar equivocados, no puede llevarnos nuevamente a callar cuestiones que aparecen evidentes, por el mero hecho de liberarse de confrontar posiciones polémicas. Sobre todo, cuando estamos ante el abismo de un punto de no retorno ante el crimen organizado y la ultraderecha en Chile.

Referencias.

Barómetro (2018). Piñera II. ¿Una segunda transición? El primer año de su nueva administración. SUR Ediciones.

Blumel, Gonzalo (2023). La vuelta larga: crónica personal de la crisis de octubre. Librotecnia.

Escobar Ponce, Matías. (2025). Cuando el árbol no deja ver el bosque. Jeanette Jara, crisis de la democracia ¿Y la vía chilena al narco capitalismo? En: Centro de Estudios Francisco Bilbao (CEFB). Recuperado de: https://www.cefb-chile.org/2025/08/02/cuando-el-arbol-no-deja-ver-el-bosque-jeanette-jara-crisis-de-la-democracia-y-la-via-chilena-al-narco-capitalismo-por-matias-escobar-ponce/.

Escobar Ponce, Matías. (2025). ¿Crisis de la democracia en Chile y el mundo? Diálogo virtual con el CEFB. Martes 22 de julio de 2025. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=vpW9vUdNUvI&t=75s&ab_channel=CentrodeEstudiosFranciscoBilbao.

Jara, Jeanette. (2025). Entrevista en matinal Chilevisión. 30 de junio de 2025. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=hZV1t3ODt-c&t=4524s&ab_channel=Chilevisi%C3%B3n.

Labrousse, Alain. (2012). Geopolítica de las drogas. LOM.

Luna, Juan Pablo. (2025). ¿Democracia muerta? Chile, América Latina y un modelo estallado. Ariel.

Matamala, Daniel. (2025). La amenaza narcomilitar. 23 de julio de 2025. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=c8PW_fn0Ts8&ab_channel=DanielMatamala.

Piñera, Sebastián. (2018). La segunda transición y el museo de la democracia. Recuperado de: https://radio.uchile.cl/2018/08/29/la-segunda-transicion-y-el-museo-de-la-democracia/.

Poulantzas, Nicos. (2005). Fascismo y dictadura. Siglo XXI.

Tilly, Charles. (2007). Guerra y construcción del Estado como crimen organizado. En revista: Relaciones Internacionales, (5), 1-26. Recuperado a partir de: http://revistas.uam.es/relacionesinternacionales/article/view/4866.

Von Wolfersdorff, Jeanette. (2025). La fascinante complejidad de nuestros sistemas. Taurus.


[1] Ver: https://www.cefb-chile.org/2025/08/02/cuando-el-arbol-no-deja-ver-el-bosque-jeanette-jara-crisis-de-la-democracia-y-la-via-chilena-al-narco-capitalismo-por-matias-escobar-ponce/.

[2]Ver: https://www.youtube.com/watch?v=vpW9vUdNUvI&t=75s&ab_channel=CentrodeEstudiosFranciscoBilbao.

[3] Ver: https://www.youtube.com/watch?v=hZV1t3ODt-c&t=4524s&ab_channel=Chilevisi%C3%B3n.

[4] En particular, para ahorrarnos tiempo, se considera particularmente relevante el programa del podcast ‘Lo que importa’ de Daniel Matamala donde entrevista a expertos y fiscales en torno al tema. Aspectos todos que están alineados con lo que se expone tanto en el diálogo online con el CEFB, como con el documento publicado en ese medio. Ver: https://www.youtube.com/watch?v=c8PW_fn0Ts8&ab_channel=DanielMatamala.

[5] Tilly, C. (2007). Guerra y construcción del Estado como crimen organizado. En revista: Relaciones Internacionales, (5), 1-26. Recuperado a partir de: http://revistas.uam.es/relacionesinternacionales/article/view/4866.

[6] Labrousse, A. (2012). Geopolítica de las drogas. LOM.

[7] Poulantzas, N. (2005). Fascismo y dictadura. Siglo XXI.

[8] Ver: https://radio.uchile.cl/2018/08/29/la-segunda-transicion-y-el-museo-de-la-democracia/. La tesis de Piñera, sale también en el libro de Gonzalo Blumel. Ver: Blumel, G. (2023). La vuelta larga: crónica personal de la crisis de octubre. Librotecnia. Ver también el análisis de Barómetro. Barómetro (2018). Piñera II. ¿Una segunda transición? El primer año de su nueva administración. SUR Ediciones.

[9] Luna, J. P. (2025). ¿Democracia muerta? Chile, América Latina y un modelo estallado. Ariel.

[10] Von Wolfersdorff, J. (2025). La fascinante complejidad de nuestros sistemas. Taurus.

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