Entrevista al compañero Alejo Saez, desde Ecuador: “La lucha es por tumbar al narcogobierno”.

Ecuador vive intensas movilizaciones desde que la CONAIE convocara al Paro Nacional el 22 de septiembre, como respuesta a la eliminación del subsidio al diésel por parte del gobierno ultraderechista de Daniel Noboa. La respuesta del pueblo ha ido más allá del rechazo a la medida puntual y expresa el descontento contra las medidas antipopulares que ha desatado desde su primer gobierno y que ha profundizado luego de su reelección en Mayo.

Para entender el contexto, y analizar el papel de la izquierda revolucionaria en el actual contexto de lucha, conversamos con Alejo Saez, militante del Movimiento Guevarista Tierra y Libertad (MGLT).

Desde nuestra realidad, y con un posible gobierno de derecha en el corto plazo, debemos mirar con capacidad crítica de la experiencia de los pueblos hermanos de América Latina que se movilizan contra los gobiernos fascistas, y evitar caer en la trampa del progresismo.

Compañero, para comenzar, por favor te puedes presentar y contarnos sobre la organización en la que militas.

Soy Alejo Saez, militante del Movimiento Guevarista “Tierra y Libertad”- Partido Revolucionario de los Trabajadores. Somos una organización popular y revolucionaria, de orientación marxista- leninista que luchamos por la Construcción de Poder Popular, la Liberación Nacional y el Socialismo. Hemos venido luchando por casi 10 años por la construcción del Partido Revolucionario del pueblo ecuatoriano, pero el Movimiento Guevarista y las organizaciones que hemos aportado a esta construcción bajo sus siglas y su bandera hemos venido luchando en el Ecuador desde hace mucho más tiempo. La decisión de unirnos en un solo proyecto ha nacido justamente de comprender que para vencer al capitalismo, al Imperialismo y la burguesía criolla se necesita una organización de vanguardia que sepa organizar la revolución y para eso es necesario dejar de lado los personalismos y procesos aislados. Por eso el MGTL ha venido siendo un proyecto de unidad y lucha para todos aquellos que quieren luchar de verdad por la transformación revolucionaria del Ecuador.

En este proceso hemos planteado la reconstrucción del movimiento sindical, del movimiento barrial, del movimiento estudiantil, de mujeres, campesino. Hemos luchado en las calles, en las comunas, en las barriadas, fuimos partícipes de los Paros de 2019 y 2022, y por eso hemos sido perseguidos y criminalizados por el Estado ecuatoriano. En el año 2022, 9 de nosotros fuimos procesados por el supuesto delito de “trata de personas para conflictos armados”, por supuestamente llevar gente «engañada» a recibir formación militar en la Segunda Marquetalia en Venezuela. Se forjó una verdadera farsa judicial que se cayó por su propio peso, pero que al final, después de que 6 de nosotros recuperamos la libertad, se condenó a 3 compañeros a prisión, por presión directa de personeros de la embajada gringa, que intimidaron a los jueces para que busquen la forma de emitir una condena, la misma que es una farsa ilegal.

Desde ese golpe bregamos por superar ese recodo en el camino, y en este Paro de 2025 hemos visto que el trabajo da frutos y hemos podido luchar junto al pueblo contra el régimen fascista de Noboa, al mismo tiempo que luchamos por la libertad de nuestros 3 compas secuestrados.

Para ponernos en contexto, cuéntanos sobre lo que ha implicado para el pueblo ecuatoriano el gobierno de Noboa

Noboa es un gamonal, su familia es una de las 3 familias que concentran la riqueza en el país, han hecho fortuna a lo largo del tiempo de explotar ferozmente a sus trabajadores en condiciones prácticamente de esclavitud y estando siempre vinculados a negocios ilícitos y la evasión fiscal. Llegó al poder de rebote, cuando la derecha y las mafias asesinaron al candidato del ultraderecha Villavicencio por malos negocios y por haber extorsionado a esos delincuentes, la derecha y la entonces Fiscal General del Estado, Diana Salazar, inculparon al progresismo del asesinato y los votos de la ultraderecha se concentraron en este candidato Noboa que representa lo más atrasado de la clase dominante criolla.

Noboa es un súbdito del FMI, ha utilizado el gobierno del Estado para cumplir todos los caprichos del Fondo, aplicar todas las recetas y endeudar el país hasta el tope, beneficiando a su familia que son tenedores de los bonos de deuda, pero también ha utilizado al Estado para beneficiarse directamente, ha eliminado una deuda de impuestos de casi 100 millones para su familia, se ha otorgado a sí mismo los negocios del “desayuno escolar”, desfalcó al Estado en 300 millones de dólares.

Noboa ha precarizado la vida del trabajador ecuatoriano, aumentó el impuesto al valor agregado, despidió a 5.000 funcionarios públicos, ha gobernado a punta de estados de excepción y ha convertido al Ecuador en el país más violento de la región y el principal exportador de cocaína a Europa, siendo que la mayoría de los buques que caen en este negocio ilegal, son buques de banano, principal negocio de la familia Noboa. Ecuador es un Narcoestado, un agujero negro del capital, gobernado por fascista y narcos.

¿Cómo se explica la reelección de este tipo de gobierno?

Fraude. Noboa ganó con fraude. Más allá de la base de leales fascistas que votan por la derecha, Noboa mantuvo al frente del Consejo Nacional Electoral a Diana Atamaint, una mujer que debió dejar su cargo en el 2023 pero que se ha prorrogado indefinidamente, cuyo hermano es cónsul en los EEUU y que permitió que Noboa haga campaña siendo presidente, con fondos públicos, con publicidad pagada por el Estado y que finalmente permitió que el programa del conteo rápido de votos lo declare vencedor.

¿Qué papel juega el narco en el contexto político ecuatoriano?

El narco gobierna el Ecuador. Lasso, anterior presidente del Ecuador, fue denunciado por los mismos EEUU por lavar dinero en su banco, Banco de Guayaquil. Noboa, actual presidente, tuvo abierta una investigación porque su empresa Noboa Traiding era la principal exportadora de droga del Ecuador. El narco financia campañas, pone presidentes, diputados y alcaldes, controla la policía y el ejército, dirige a la justicia y a la fiscalía.

Pasando a la coyuntura, cuéntanos las causas del Paro Nacional, qué carácter tiene este, cómo se han desarrollado las jornadas de movilización y lucha y cuál ha sido la respuesta del gobierno

El Paro Nacional se viene gestando desde que Noboa asumió la presidencia en mayo de este año. Las continuas políticas de empobrecimiento dictadas por el FMI han hecho que poco a poco el pueblo ecuatoriano se haya movilizado contra el tirano. La gota que derramó el vaso fue la subida del precio del diésel por mandato del Fondo, lo que provocó que la CONAIE llame a Paro en sus territorios. Pero la lucha ha sido permanente, y hasta ahora sigue siendo así. Es un verdadero Paro del Pueblo donde se lucha contra la medida, pero también contra el régimen de Noboa, la lucha es por tumbar al narcogobierno, y además, a medida que pasan las semanas, queda más claro que la lucha es de clases y de salvación nacional.

La respuesta del gobierno ha sido desplazar a los milicos con toda su brutalidad contra las comunidades y los pueblos en resistencia. Hay más de 100 detenidos, 300 heridos, 2 asesinados, se ha judicializado a los dirigentes de la CONAIE, de la lucha antiminera y del FUT, encauzados por terrorismo y otros delitos similares.

¿Tiene el paro nacional una perspectiva política de más largo alcance, más allá del problema puntual del subsidio al diesel?

El Paro ha ido escalando de manera paulatina, el tema del diésel es fundamental, pero cada vez más sectores se plantean la perspectiva del Poder en sí mismo, las voces que claman por tumbar al tirano son cada vez más fuertes e inclusive las que plantean la necesidad de un Gobierno Popular. Evidentemente, en el campo popular hay un gran sector oportunista que ya se prepara para el tema electoral, pero hay un amplio sector que ya no quiere saber nada de “mesas de diálogo”, sino que va por la lucha contra la narcoburguesía. Las “mesas de diálogo” después de las experiencias de 2019 y 2023 son un camino directo hacia la traición y la liquidación de la lucha.

¿Cuál es la condición de la izquierda revolucionaria y qué papel están jugando sus organizaciones en estas movilizaciones?

La izquierda revolucionaria hemos tratado de que el Paro supere dos problemas fundamentales, por un lado el espontaneismo que lo convierte en una acción anárquica, desorganizada y sin perspectiva de Poder, se ha tratado de organizar y coordinar la lucha, de conformar una Asamblea Popular, de orientar la lucha hacia los fines de nuestra clase. Y también combatir el oportunismo, el mismo que busca orientar la lucha hacia su muerte en las urnas de la burguesía. Muchos no esperan que se acabe el Paro y ya están pensando en la próxima elección. También se combate el oportunismo de las ONGs que quieren convertir la lucha en un acontecimiento folclórico, que pregonan un pacifismo absurdo mientras al pueblo nos asesinan en las barricadas. Al final la lucha debe conducir a la formación del Frente Antifascista, para orientar las luchas hacia el Poder Político, ese es nuestro objetivo.

Cómo ves el avance de la ultraderecha a nivel latinoamericano y las capacidades de respuesta del pueblo trabajador

Era algo que veníamos advirtiendo. Cuando una insurrección no va hasta las últimas consecuencias, la respuesta de la clase dominante siempre será el fascismo. Los grandes estallidos de Ecuador, Chile, Colombia, Panamá, Haití, y su deriva hacia ser aprovechados por oportunistas que terminaron de candidatos abrió la puerta para que la burguesía asustada recurra al fascismo, esta vez bajo la máscara de “liberalismo”. Milei, Bukele, Noboa, Kast, Trump, son la manifestación obscena del fascismo del siglo XXI, más decadente, menos orgánico que el tradicional, y así mismo centrado en los negocios sucios del narco, utilizando todo el monopolio armado del Estado para reprimir a los trabajadores.

Queda clara la tarea, con el fascismo no se negocia, al fascismo se lo combate y se lo destruye, es la tarea de los tiempos actuales.

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