
Esteban García, militante de Tejer-ConstruiR.
Con algo de pena y frustración vemos que los eventos forzados -que en el caso de los mega-incedios son bautizados genéricamente como “incendios forestales”- cobran en cada temporada estival la vida de cientos de personas del pueblo trabajador. No son eventos ni desastres naturales; son resultado de la combinación de factores estructurales, políticas públicas y procesos climáticos a gran escala.
El modelo forestal desarrollado desde mediados de la década del 60 en Chile, tuvo su giro pos-fordista en 1974: pasó del control comunitario al industrial, cambiando a un modo extensivo pues ocupa millones de hectáreas de superficie para el monocultivo de pino y eucalipto especies exóticas, y asumiendo de hecho un carácter monopólico y extractivista, pues fagocita de los bienes comunes privatizados (agua y suelo) generando externalidades negativas que son internalizadas -o socializadas- por las y los habitantes de los territorios donde se cultivan estas especies y donde se activan las cadenas productivas, apropiándose de las externalidad positivas (plusvalía).
Esta industria forestal de la mano del DFL Nro. 704 de 1974, de la contra-reforma agraria, se transformó en una de las vigas maestras del modelo, junto con las AFP, la minería del cobre, y en menos media la industria pesquera e inmobiliaria. Entonces, si cae la viga cae el modelo.
“Oye Brother ¿quién apaga el fuego? Se apaga solo, el mismo viento después lo apaga”1
En diciembre de 2014 el ex senador Jaime Navarro (PAIS) presentó el Proyecto de Ley Boletín 9810-01 “que establece una distancia mínima de 500 metros entre predios forestales y asentamientos urbanos, y que se encuentra en primer trámite constitucional en la Comisión de Agricultura del Senado”2. El proyecto ingresa a primer trámite. En la Comisión Las derechas y las forestales dijeron que era populista.
En el caso de esta franja para prevenir la afectación de infraestructura por incendios, en términos de figuras de protección, hablamos de buffer o área de amortiguación de un impacto, para reducir el riesgo fruto de la exposición a un peligro. El proyecto también consideró franjas de seguridad3 para líneas de transmisión y distribución eléctrica y estructuras asociadas, de ancho fijo de 500 m independientes de la tensión. Hoy la ley eléctrica y el reglamente para otorgar concesiones a través de la evaluación de la SEC, fija el ancho de la faja en función de rangos de tensión.
Emergencia climática, (MEGA) Incendios y la nueva normalidad del Antropoceno.
Para quienes hemos sido formados en las geociencias con sentido crítica y la geografía disciplinar física o humana, entendemos que el territorio es una construcción social resultante de la interacción de elementos naturales, antrópicos, pero sobretodo de un modelo económico de producción y acumulación de capital que define un marco de operaciones para el resto de las dimensiones de un sistema.
Luego, es un punto de partida común de investigadores, sociedad civil y organizaciones ambientales, asumir que toda iniciativa para pensar el territorio hoy -en clave de futuro- debe considerar tres premisas fundamentales: 1) el cambio climático ha generado una emergencia global del sistema tierra, cuyas expresiones en clave de impacto se manifiestan localmente; y 2) los sistemas naturales son complejos y con alto dinamismo físico; y 3) los desastres no son naturales, sino la expresión de la ausencia de planificación territorial.
Hace al menos 6 años desde la academia y desde la sociedad civil organizada, se demanda la urgente necesidad de poner al centro la planificación y el ordenamiento territorial, para superar el modelo neoliberal, que nos obliga a vivir en zonas de riesgo, bajo las pulsiones del capital.
El Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 de la Universidad de Chile es el principal centro de estudio de las ciencias del clima en el país, una referencia ineludible a nivel regional al momento de estudiar la región andina y sub-antártica. Este centro ha concentrado su esfuerzo en dos de las cinco líneas de investigación («cambio del uso de suelo» y «ciudades resilientes»). Con ello ha instalado con abundante producción de artículos, foros y cursos, una serie de recomendaciones para la política pública, donde aparece siempre un denominador común: la urgencia de la planificación del territorio de cara a los riesgos naturales, con eventos de mayor frecuencia e impacto.
En 2019, el informe “Incendios forestales en Chile: causas, impactos y resiliencia”4 advirtió un “cambio en el «régimen de fuego de Chile Centro Sur”. Señala el estudio que “en Chile, entre 1985 y 2018 han ocurrido 22 mega-incendios, los que han afectado una superficie de 543.000 hectáreas, representando el 22% de la superficie total quemada en dicho periodo”. Entre 2010 y 2018 hubo 16 mega-incendios (80 % de los mega-incendios registrados en Chile), los que quemaron 444.000 hectáreas, equivalentes al 82% de la superficie total afectada. Estos mega-incendios se concentraron entre las regiones del Maule y del Biobío, y fueron provocados por condiciones meteorológicas más extremas que incluyeron las temperaturas más altas que se hayan registrado en la zona central, la mega-sequía y un paisaje homogéneo con una alta carga de combustible asociado a masivas plantaciones de Pinus radiata y Eucalyptus spp. De hecho, el 50% de la superficie quemada entre 1985 y 2018 estaba cubierta con plantaciones exóticas. El informe entrega algunas recomendaciones, entre las que destacamos:
a) la urgencia de superar la reacción y avanzar en la prevención de las causas que originan estos eventos extremos: priorizar estrategias y políticas de ordenamiento del paisaje para evitar daños y pérdidas socio-económicas-ambientales, de la mano de la planificación territorial en base a los saberes y experiencias de las comunidades locales.
b) establecer un perímetro de seguridad en torno a las viviendas y áreas urbanas a través de un manejo y ordenamiento preventivo de la vegetación (combustible) perimetral, que proteja la interfaz urbano-rural (IUR).
Una gran mancha verde, resinosa y combustible.
En general, los territorios cubiertos con plantaciones forestales se caracterizan por la alternancia entre ciclos de cosecha forestal y la recurrencia de incendios de alta severidad. Cristian Echeverría -Doctor e investigador del Laboratorio de Ecologia del Paisaje LEP de la Universidad de Concepción- señala que “a marzo de 2023 en el centro y sur de Chile existen vastas áreas de plantaciones forestales con especies exóticas que incluso llegan a formar unidades continuas de cerca de 300 mil hectáreas, extendiéndose por sobre 180 km de una región a otra de manera ininterrumpida”.5
La alfombra exótica de la industria forestal es una bomba de tiempo que estalla cíclicamente. Los parches de suelo desnudo en los predios forestales son reemplazados rápidamente por la regeneración de especies pirófitas de rápido crecimiento, abasteciendo sin pausa el combustible de los incendios.
¿Cuánto ha cambiado el paisaje de Chile centro-sur? del Pozo y otros (2024)6 analizaron los cambios de uso del suelo entre 1975 y 2018 entre las regiones de Valparaíso y Los Ríos, concluyendo que las plantaciones forestales se expandieron significativamente a tasas decadales que variaron entre un +8% en el norte de Chile central hasta un +246% en las regiones de Maule y Biobío. Esta expansión forestal fue acompañada por una reducción decadal del Bosque Nativo, el que varió entre -12,7 y -27%.
En 2020 las plantaciones forestales7 cubrieron el 4,1% versus el 19,5% de bosque nativo de la superficie del territorio nacional continental e insular. Ese año la macrozona formada por las regiones de Maule, Ñuble y Biobío sumaron el 60% de la superficie con plantaciones exóticas en Chile. Sólo la región del Biobío concentró el 28% del total forestal.
Los datos de CONAF-SIMEF8 de estimación de la pérdida de bosque nativo confirman la tendencia del periodo 1975-2018. Entre 2001 y 2023 en la región del Biobío se perdieron 473.000 km2 de bosque nativo. Entre 2019 y 2023 no hubo aumento ni restitución de bosque nativo en la región.
Tabla 1. Balance del Bosque nativo en la región del Bíobio (CONAF-SIMEF, 2025)
| período | años | Ganancia [ha] | Gan_tt [%] | Pérdida [ha] | Pérd_tt [%] | balance | total [ha] |
| 2001 – 2013 | 12 | 19.781.775 | 37,6 | 32.822.102 | 62,4 | negativo | 52.603.877 |
| 2013 – 2016 | 3 | 1.914.906 | 50,1 | 1.905.591 | 49,9 | positivo | 3.820.497 |
| 2016 – 2017 | 1 | 7.739.362 | 53,4 | 6.766.460 | 46,6 | 14.505.822 | |
| 2017 – 2018 | 2 | 5.738.662 | 55,1 | 4.684.486 | 44,9 | 10.423.148 | |
| 2019 – 2021 | 3 | 0 | 853.129 | 100 | negativo | 853.129 | |
| 2021 – 2023 | 2 | 0 | 278.159 | 100 | 278.159 | ||
| total general | 35.174.705 | 47.309.927 | 82.484.632 | ||||
Imagen 1. Ganancia y pérdida de bosque nativo en la región del Biobio (2001-2023). Visor SIMEF link

En 2024 las plantaciones forestales9 cubrieron sólo el 4,2% de la superficie del territorio nacional continental e insular, mientras que el bosque nativo se extiende en el 19,5% del país. Sólo en la región del Biobío tenemos el 17% de las plantaciones forestales.
Cochrane, Santa Juana y Viña del Mar.
El 4 de febrero de 2019 y con 33°C de temperatura en el sector de Colonia Sur de la comuna de Cochrane de la Región de Aysén en la Patagonia sur de Chile, se decretó alerta roja por incendio forestal. Recién el 8 de mayo del mismo año, el incendio fue apagado. Se quemaron 23.000 hectáreas de bosque nativo. Este mega-incendio tuvo características inusuales de explosividad y rápida propagación. La progresión es escalofriante: de 100 hectáreas en dos días, aumentó a 2.000 al tercero hasta alcanzar las 5.200 al quinto día ¿la razón? La topografía compleja que generaba zonas donde el aire caliente se concentra, acelera, asciende y aumenta la velocidad del viento.
Imagen 2. Dos panorámicas del incendio forestal de Cochrane en 2019.

En la figura 2 a la derecha una imagen satelital del 7 de marzo de 2019 que muestra en color café la cicatriz del incendio de 15.143 hectáreas. A la derecha una vista de los bosques de lenga carbonizados.
Entre el 1 de enero y el 27 de febrero de 2023, un mega-incendio afectó a 3 regiones del sur de Chile (Biobío, Ñuble y Araucanía) quemándose 291.796 hectáreas, la mitad de ellas sólo en Biobío, distribuidas entre las comunas de Santa Juana, Tomé, Nacimiento y Mulchén. El incendio de Santa Ana partió en Nacimiento. El incendio del Cortijo se inició en Florida y llegó hasta Tomé. El incendió fue tremendo. La mitad de la superficie de Santa Juana, se quemó. Toda la zona rural desapareció. Murieron 13 personas, se quemaron 300 viviendas y 1.200 personas quedaron damnificadas. ¿Qué se quemó? El área afectada se desglosa en 76% de plantaciones forestales, 10% de matorral, 9% de cultivos agrícolas y praderas, y 5% de bosque nativo.
Imagen 3. La bandera chilena resiste al fuego que consume una vivienda en Santa Juana (Imagen: JAVIER TORRES/AFP/Getty Images)

Entre el 2 y 3 de febrero de 2024, el mega-incendio de Viña del Mar, Quilpué, Villa Alemana y Limache en la Región de Valparaíso, dejó un escalofriante saldo de 137 muertos, más de 7.000 viviendas destruidas y cerca de 11.000 hectáreas quemadas. Se trató del segundo siniestro más letal del mundo en el siglo XXI sólo superado por el “Black Saturday” del siete de febrero de 2009 en el estado de Victoria en Australia, que dejó 173 muertos, 3500 estructuras dañadas incluyendo 2 mil casas destruidas, y 450.000 mil hectáreas quemadas. Estudios y publicaciones científicas concluyeron que fue provocado por una suma de factores: una ola de calor con temperaturas sobre 46°C, una prolongada sequía y fuertes vientos.
Imagen 4. Un hombre observa los incendios en la zona de Canal Beagle en Viña del Mar. (Imagen: Thomasa Adriana/EFE)

En mayo de 2024 el CR2 de la Universidad de Chile10 publicó el informe “El impacto de las plantaciones forestales en los ecosistemas de Chile”. Una de las conclusiones del documento explica que en los territorios marcados por la presencia de plantaciones forestales son altamente frecuentes los conflictos socio-ecológicos, en parte provocados por los impactos negativos por un paisaje dominado por un patrón espacial extensivo de plantaciones de especies exóticas “que reducen los caudales de agua, y favorecen la ignición y propagación de incendios de mayor envergadura”.
En septiembre de 2024 el PolicyBrief nro. 21 del CR211 precisó que hasta el 2016 el área quemada por temporada de riesgo forestal en esta zona fluctuaba entre 10.000 y 100.000 hectáreas (ha) con un promedio de 40.000 ha, pero en los períodos 2016-2017 y 2022-2023 esas superficies fueron sobrepasadas con creces, llegando a 500.000 y 400.000 ha, respectivamente, cifras inéditas en el registro histórico. No hay más incendios, sino que los mega-incendios -que representan el 1% del total de incendios- son brutalmente más grandes pues representan el 74% del área quemada.
Imagen 5. Comparativa de la extensión espacial de los Mega-incendios de 2017 y 2023 en Chile central (Carrasco-Escaf, T. et al., 2024)

En la figura 5 a la izquierda en violeta el área afectada por el mega-incendio del 26 de enero de 2017; a la derecha el ocurrido en el verano de 2023.
Imagen 6. Incendios de gran magnitud temporada 2024-2025 y plantaciones forestales entres las regiones del Maule y la Araucanía (elaboración propia).

En la figura 6 en rojo los polígonos de los mega-incendios de la temporada 2024-2025 y en verde las plantaciones forestales al año 2024. A la izquierda la macrozona de las regiones del Maule, Ñuble y Bíobio; a la derecha, la región de la Araucanía.
Siempre reactivos, nunca preventivos: Ley de Incendios, Ley corta, Ley larga, Ley de las forestales.
La interfaz urbano-rural (IUR) se define como “el territorio en el que conviven comunidades humanas, rurales y urbanas, y ecosistemas vegetales naturales, degradados o productivos” (González, M.E. et al., 2020). Son factores que aumentan el riesgo de incendios en la IUR: la presencia de plantaciones forestales, la cercanía a los caminos (y ciudades) y la densidad poblacional
En diciembre de 2020 el entonces diputado Diego Ibáñez -del partido Convergencia Social hoy senador electo por el Frente Amplio- presentó el Proyecto de Ley que “Regula los cambios de uso de suelo y los actos administrativos y obras de subdivisión, urbanización y edificación de terrenos afectados por incendios forestales”12. En enero de 2021, la iniciativa del frenteamplista se funde con dos proyectos anteriores. El proyecto era importante, pues buscaba “prohibir el cambio de uso de suelos afectados por incendios, por un plazo de 30 años, y con ello evitar que proyectos inmobiliarios, forestales o empresas agrícolas se beneficien con la quema de terrenos, favoreciendo así la recuperación de la vegetación y de sus ecosistemas afectados”. A enero de 2026, su trámite legislativo está parado hace tres años.
El lunes 13 de marzo de 2023 Félix González -diputado desde 2018 por el Partido Ecologista Verde PEV y en su segundo periodo de ejercicio- presentó el Proyecto de Ley que “Modifica la Ley General de Urbanismo y Construcciones para establecer limitaciones y prohibiciones destinadas a prevenir incendios forestales”13, conocido como “Ley Corta de Incendios”. Casi tres años después de su ingreso, recién el 21 de enero de 2026 se aprobó su segundo trámite constitucional en el Senado del Congreso Nacional de Chile. Originalmente el proyecto “entrega atribuciones a los municipios en conjunto con Conaf para hacer cortafuegos en cualquier momento”. Establece la prohibición de seguir plantando pinos, eucaliptus y especies exóticas dentro de las zonas urbanas”, declaró el diputado González en una entrevista en noviembre de 202414.
En el mismo reportaje la académica de la Facultad de Ciencias Forestales y Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile Rosemarie Garay, señala la evidente debilidad del proyecto atendiendo a que “en las áreas rurales donde se ubican los inmuebles de actitud agrícola, ganadera o forestal (y que son proveedores de combustibles) obviamente emplazados fuera de los límites urbanos, no existe control normativo a través de los Instrumentos de Planificación territorial IPT a las zonas cercanas a plantaciones y centros poblados, aumentando el riesgo de incendios”15 .

Seis meses después de la Ley corta, el 28 de septiembre de 2023 y mediante mensaje presidencial 174-371, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo MINVU junto con el Ministerio de Agricultura MINAGRI del Gobierno de Chile presentaron el proyecto de ley que “regula la prevención de incendios forestales y rurales, y otras materias que indica” conocido como “Ley Larga de Incendios”16 . El 3 de octubre de 2023 ingresa a trámite constitucional. Tras una larga tramitación de casi tres años, recién el 6 de enero de 2026 el PDL inicia su segundo trámite constitucional en el Senado.
¿Cuál es la novedad de la Ley larga? fortalece la coordinación entre municipios, comunidades, propietarios y empresas; sanciona quemas negligentes; e incorpora Zonas de IUR y Zonas de Amortiguación para ordenar franjas de manejo, accesos de emergencia y estándares mínimos en urbanizaciones expuestas; contempla cortafuegos obligatorios y limpieza de la IUR, y define instrumentos para la prevención y mitigación de incendios al Servicio Nacional Forestal SERNAFOR. Es, en los hechos, pasar de la emergencia al ordenamiento: planificar la interfaz, definir obligaciones de mantención, resguardar la continuidad ecológica y asegurar la evacuación y operación.
Cabe mencionar que el Gobierno ha descartado cualquier urgencia o patrocinio a la Ley corta, pues se trata de una legislación incompleta que distrae de la posibilidad de atacar los problemas de raíz. El diputado González continúa su empeño de empujar su proyecto: “La gran empresa forestal está a favor, porque ya están haciendo cortafuegos. Son los medianos y los pequeños propietarios que se niegan a que les corten los árboles, esperando quizá tener un precio. Y ahí es donde es necesario que el Estado obligue, porque hay un bien superior”.
La nueva novedad.
El 11 de diciembre de 2025 cuatro senadores de derechas – Chahuán y Kuschel de RN, Durana y Sandoval de la UDI)- ingresan el Proyecto de Ley Boletín 18014-0117 que “modifica la Ley sobre Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal, respecto a los planes de manejo que impliquen corta de bosque nativo”, iniciando su primer trámite constitucional. El 16 del mes el PDL pasa a la Comisión de Agricultura.
Según el portal VotoVisible.cl18 (2025) el proyecto “busca arreglar un problema entre las leyes de protección de bosques nativos y las de construcción de viviendas en ciudades”. Añade que algunas Direcciones Regionales de la Corporación Nacional Forestal CONAF “interpretan estrictamente la ley y no permiten cortar bosque nativo para proyectos de casas, equipamientos o obras relacionadas” aún cuando dichas inversiones cuenten con permisos de edificación aprobados por una Dirección de Obras de acuerdo al Plan Regulador de cada comuna.
Esto crea inseguridad para inversionistas y frena la construcción de viviendas donde se necesita. La propuesta agrega al artículo 7° de la Ley de Bosques una excepción clara: se podrán hacer planes de manejo para estos proyectos si están dentro de zonas urbanas permitidas por los planes territoriales. Así, se protege el bosque, pero sin bloquear el desarrollo de ciudades planificadas. No menciona costos ni sanciones nuevas”.
El gato cuidando la carnicería.
El 14 de diciembre de 2025 el 60% de los votantes optó por otorgar la conducción de nuestro país al candidato de las derechas chilenas José Kast; un ex militante de la UDI cuyo prontuario es preocupante: ferviente pinochetista, negacionista del cambio climático, amigo de genocidas militares y de la Colonia Dignidad, evasor de impuestos, hijo de un nazi de las SS alemanas que colaboró con la masacre de campesinos en Paine, que niega la emergencia climática -habla de agenda globalista- al tiempo banaliza de modo reduccionista la robusta institucionalidad ambiental chilena construida en 35 años de historia, a una frase tan vacía como peligrosa: es «permisologia de izquierdas».
Tal es la obsesión contra todo “lo ambiental” que su tanto su Ministro de Hacienda como el de Economía han planteado que “el exceso de permisos y la fragmentación regulatoria se han convertido en uno de los principales frenos a la inversión en Chile”.

Como si no fuera suficiente el pasado 26 de diciembre la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo ANID dejó sin financiamiento al CR2, al no ser renovado el financiamiento en el concurso de Centros de Investigación de Interés Nacional 2025 (para operación en 2026) en Chile (revisa el documento aquí ).
Sombrío panorama para la ciencia aplicada, que salva vidas y piensa un futuro viable. Como decía Ruperto Concha en su crónica radial de 30 años en la radio BioBio: «Cuídese, hay peligro».
Aclara no aclara.
Penco es una de las once comunas que forman el Área Metropolitana del Gran Concepción (AMGC), creada por Decreto Supremo N° 326 promulgado el 14 de noviembre de 2023 y publicado en el Diario Oficial el 28 de agosto de 2024. Es la cuarta comuna más pequeña en superficie, población y viviendas. La comuna situada al norte de Concepción posee un puerto importante: Lirquén entre 2007 y 2002 ocupó el lugar 11 de 44 en total de carga transferida19. Además exhibe un valioso patrimonio histórico y cultural.
En 2016, su tranquilidad se vió interrumpida por la presentación de un polémico proyecto de minería, cuyo titular era REE Uno Spa. En 2017 Forestal Arauco S.A. inició las prospecciones del proyecto “Biolantánidos”, cuya primera presentación al Sistema de evaluación de impacto ambiental SEIA es de noviembre de 2018, iniciativa ampliamente rechazada tras conocerse los resultados de la inédita “primera consulta comunitaria sobre un proyecto minero en Chile”20 ocurrida el 27 de febrero de 2022; y que obligó al titular a desistir en la tramitación ambiental en marzo del mismo año.
Luego, vino una bochornosa tramitación, tan breve como espúrea que inició en abril de 2023 y duró hasta apenas julio del mismo año cuando el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) decidió dar “término anticipado a la tramitación del proyecto” al considerar que existía ausencia de información esencial imposible de subsanar mediante otros mecanismos. Esto, se acompañó de los diferentes cuestionamientos no solo de las organizaciones sociales, sino también de instituciones del Estado que emanaban informes apuntando a la falta de información del proyecto”21.
Imagen 7. Minera Aclara ha invertido capital y tiempo en intentar convencer a la comunidad de Penco que su proyecto Tierras Raras significa progreso sin contaminación. Ha pasado por varios controladores entre 2000 y 2023, y sus estrategias de marketing incluyen lavado de imagen y victimización contra un “ambientalismo intransigente”.

La última presentación de 2024 del proyecto “Proyecto de Desarrollo Minero de Extracción de Arcillas para Producción de Concentrado de Tierras Raras» considera un conjunto de concesiones mineras de exploración -en trámite y constituidas- para la explotación de “tierras raras”, un conjunto de minerales muy escaso a nivel global (entre otros terbio, disprosio, neodimio y praseodimio, además de itrio y escandio), y cuyas aplicaciones son claves para la producción de tecnologías de aplicación militar, robótica, nuclear, óptica y de la comunicación.
Aquí es importante detenerse en un punto clave, que dice relación con la superposición de Códigos y Leyes sectoriales por sobre las Leyes de menor rango como las que sostienen la institucionalidad ambiental (Ley 19.300 y Ley 20.417). Olea y Saavedra (2023)22 lo explican: “La legislación chilena favorece la explotación minera en base a un sistema de concesiones, el cual da inicio a una cadena de especulación que, mediante el flujo de capitales, cimenta bases para la sostenibilidad financiera de los proyectos. En este sentido, el extractivismo minero está amparado en el marco constitucional actual de Chile, concentrándose en la importancia de la propiedad privada que es transferida a empresas mediante la presunción del interés público sobre «recursos» mineros”. Dos son los inversores de la sociedad REE Uno SPA hoy Aclara Resources : el grupo Hochschild y el grupo LarrainVial.
Si hablamos de impactos negativos, ACLARA es un proyecto con un prontuario abultado. Tuvo 6 presentaciones al SEIA (cinco de ellas fallidas). Entre los impactos negativos destacamos:
a) Afectación de caudales de dos cursos de agua cuya calidad del recurso es sobresaliente en sus parámetros físicos y químicos, asegurando caudales ecológicos críticos de 33 a 25% de lo normal, para sostener la vida de algunas especies, sin medir las consecuencias acumulativas de la reducción de precipitaciones por el cambio climático.
b) Merma en la disponibilidad de agua para consumo humano de dos poblaciones de la comuna.
c) Siete minas de tajo abierto que cubre 138 ha, para extraer 40 M de toneladas en 15 años, con una superficie de 240 ha de operaciones.
d) A lo anterior se suma mas de un tranque de relaves que pueden generar aguas de contacto, y afectación en los parámetros físicos de cursos superficiales.
e) Respecto del uso del suelo, el proyecto pretende iniciar un tercer ciclo de cambio histórico de uso de suelo en el territorio, siendo primero el agrícola y luego el forestal.
f) Sobre la calidad del aire, el proyecto emitirá la misma cantidad de MP 2,5 y MP 10 que la suma de 3 termoelectricas de Coronel. Esta emisión podría provocar un aumento de las enfermedades cardiovasculares, pulmonares, entre otras. Aun más grave, NO existe compensación por emisión atmosférica por parte de la empresa, violándose la disposición del Plan de Descontaminación Ambiental (PDA) para el Gran Concepción.
g) Respecto de la componente de flora nativa, son 720 Ha afectadas, con al menos cuatro especies en categoría de protección por peligro de conservación, especialmente el Queule, considerado un fósil viviente, y donde se destruiría el ultimo bosque de la eco-región.
El titular del proyecto ha respondido más de 1.700 observaciones ciudadanas en una nueva Adenda a su EIA. En el resumen del expediente señala que: “se ha promovido el proyecto como una oportunidad económica y tecnológica”. El 25 de noviembre de 2025 el SEA publicó el ICSARA23 con las observaciones a la Adenda Complementaria. La empresa tiene hasta el 25 de febrero de 2026 para responder a este documento con un nuevo informe o Adenda.

El 21 de octubre de 2025 y durante su intervención en el Encuentro Regional de la Empresa EREDE en Concepción, el ministro de Hacienda Nicolás Grau (FA) volvió a respaldar el proyecto de Aclara señalando “El Bío Bío tiene que ir reinventando sus posibilidades industriales y tiene muchas oportunidades para aquello .El proyecto de tierras raras, que conecta muy bien la tradición minera del Bío Bío con su tradición industrial y que además tiene un timing perfecto, diría yo para la discusión geopolítica y efectivamente, es un proyecto que está muy acorde con los tiempos”. Tal como señaló Resumen.cl lo de Grau no es novedad, pues en septiembre de 2024 y en su calidad de ministro de Economía impulsó junto a dirigencias sindicales y empresariales el “Plan de Fortalecimiento Industrial del Biobío” que busca acelerar la tramitación, aprobación y ejecución de proyectos extractivos y resistidos por la población local y organizaciones sociales.
El 26 de octubre de 2025 doce organizaciones sociales emiten una contudente declaración24 en rechazo a las palabras del ministro Grau, a quien acusan de obediencia a la pauta comunicacional de minera Aclara, “hacer oídos sordos” a las legítimas expresiones de resistencia de organizaciones sociales y la comunidad local de Penco. En el comunicado denuncian la “alianza que se ha orquestado entre la clase política y el empresariado para promover la destrucción de los ecosistemas y el legítimo poder de decisión de las comunidades”. Dos días después cientos de personas y organizaciones de Penco, Lirquén, Tomé, Concepción y alrededores salieron a marchar por las calles de Penco para dejar en claro la decisión de un pueblo informado y con un alto compromiso con su entorno natural ¡NO A LA MINERA!

El 23 de enero de 2026, el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) comunicó la suspensión temporal de la evaluación de cinco proyectos sujetos a revisión en la región del Biobío, entre ellos el Proyecto minero de Tierras Raras de Aclara.
Un parque para el Pueblo.
El Fundo Coihueco cuya superficie de más de 2 mil hectáreas, es donde pretende instalar sus faenas la Minera Aclara. De esa superficie la comunidad organizada de Penco demanda poco más de 300 hectáreas para construir el Parque para Penco. Para las y los Penconinos, es “el tranque” donde se levantaron las construcciones para proveer de agua a la industria azucarera entre 1886 y 1924.
Imagen 10. Localización de infraestructura final del proyecto Tierras Raras de Minera Anaclara y el área de conservación del Parque para Penco (@parqueparapenco, 2022,2025).

El 26 de noviembre del año pasado, y tras una larga lucha encabezada por Corporación Parque Para Penco, finalmente fue inaugurada la primera etapa del primer parque urbano de Penco en los terrenos del Fundo Coihueco.
En palabras de Valeria Sepúlveda -presidenta de la Corporación- se expresa la alegría de esta victoria “este lugar es ancestral, con un profundo valor espiritual, cultural y ambiental. La comunidad lo ha usado por décadas para deporte, recreación y estudio de la biodiversidad, y también ha sido un espacio de resguardo en momentos críticos, como el terremoto de 2010. Creemos que la mejor forma de protegerlo es a través del uso comunitario, fortaleciendo el vínculo entre las personas y la naturaleza para construir una comuna más sustentable y con mejor calidad de vida”.
Desde 2022, el trabajo de la organización constituye un verdadero ejemplo. Lograron recabar los fundamentos para problematizar en torno a las históricas presiones de mineras, inmobiliarias y forestales para tomarse el territorio, pero sobre todo, lograr con una estrategia que combinó movilización y propaganda, educción, construcción de redes con especialistas en diversas materiales relativas a las luchas socioambientales, para finalmente construir la idea que el Parque es la última posibilidad de conservación del patrimonio natural y cultural, del bosque nativo que le queda al área pencopolitana, que alberga a ecosistemas donde resiste entre otras especies el Queule, un árbol de millones de años (fósil viviente), junto con sistemas naturales que provee -entre otros servicios ecosistémicos como recreación- la provisión de agua potable para dos poblaciones completas de Penco.
Imagen 11. Cobertura del uso del suelo, disposición final del proyecto Tierras Raras y límites del Parque para Penco en el fundo Coihueco (elaboración propia)

En la figura 11 vemos un intento de radiografía espacial de la configuración de la zona en conflicto, con una interfase urbano-rural (lo urbano en grises) difusa por la presencia de varias agrupaciones de viviendas en zonas rurales (puntos morados), el parche continuo de las plantaciones forestales (en café), y el bosque nativo rodeado de éstas (en verde).
¿Que cambia? lo que mandata el flujo del Capital.
Imagen 12. Cambios en el uso de la tierra y expansión urbana (elaboración propia)

En la figura 12 a la izquierda los cambios del uso de la tierra entre 2013 y 2016, coincidente con los últimos megaincendios en la zona pencopolitano. En verde el bosque (nativo) que se mantuvo y aumentó por restitución. En rojo, el bosque nativo que se perdió por sustitución. En plomo, los usos que se mantuvieron por misma actividad (incluyendo las forestales). Los puntos morados son los focos de incendios. A la derecha, los cambios entre 2021 y 2023, sin megaincendios, crece la mancha urbana (gris oscuro) en miles de Ha, los incendios en el mismo periodo se expanden en la zona pues ya no son el pretexto para ampliar la zona urbana.
Tierra quemada es tierra liberada.
En Chile y el mundo, el fuego ha sido utilizado como un instrumento para eliminar bosque, limpiar la tierra y dejarla habilitada para actividades productivas extensivas, agricultura, plantaciones de diversas especies, ganadería y pastoreo.
Entre 1903 y 1905, el Estado de Chile otorgó las primeras concesiones de tierras en la cuenca del río Aysén (en las comunas de Coyhaique, Ñirihuao y Mañihuales). Se debe destacar que hacia 1902 la región interior se encontraba “prácticamente virgen” (Ibáñez, 1972-1973: 299). En algunos casos la promesa de “los mejores terrenos para la ganadería” que debian corresponder a praderas naturales, se transformó en la decepción de amplias zonas de estepa patagónica, obligando a los colonos que ocuparían dichas zonas a “limpiar” los bosques mediante roces, para así obtener tierras aptas para desarrollar la incipiente industria ganadera de lanares, caballares y vacunos. Martinic (2005) señala que “en aquellos tiempos el fuego fue el mejor aliado de los colonos, debido a que estos no poseían medios para la explotación maderera del bosque, así la inmensa pérdida de cobertura vegetal fue producto de los grandes incendios”; tal como lo señala el mismo autor: “fue el duro precio que ha debido pagarse para la conquista territorial de la región de Aysén” (Martinic, 2005: 308).
A diferencia de lo que ocurre con las plantaciones forestales en las regiones del Bíobio y Ñuble donde tenemos un paisaje dominado por la continuidad en el tipo de cubierta, fueron estos incendios generados durante la colonización del territorio los que provocaron una disección de la cobertura vegetal original, resultando trascendentales en el patrón de distribución que presenta el bosque nativo en la actualidad.
Entre 1920 y 1940 Aysén sufrió el peor embate de su historia al quedar a merced de los incendios intencionales de bosques. Hacia 1950 se habían quemado en Aysén un total de 2 millones 800 mil hectáreas, que corresponden a más del 50% de los bosques de lenga, que originalmente cubrían alrededor de 5 millones de hectáreas. A partir de 1930, se iría desarrollando un proceso de colonización espontánea de los terrenos adyacentes a las concesiones de las grandes compañías ganaderas allí establecidas.
Huele a peligro.
El 6 de agosto de 2025 en el conversatorio “El Futuro de la Minería en Chile” organizado por el Departamento de Ingeniería de Minería de la Escuela de Ingeniería UC junto al Centro de Estudiantes Mineros de Chile (CEM) -cita a la que estaban convocados los 6 candidatos presidenciales-, el entonces candidato del Partido Republicado y abogado de la PUC José Kast declaró:
“(…) Esta misma empresa que andaba buscando tierras raras en PENCO, en paralelo estaba investigando en Brasil, en Chile compraron mil hectáreas, hicieron un estudio de la flora y la fauna , descubrieron más medio millón de árboles y 600 árboles tenían que ser conservados y entregaron el informe a la CONAF y alguien inspirado dijo que había un error estadístico importante que no daba la certeza para avanzar, porque se habían equivocado en encontrar 6 naranjillos, menos del 1%, tenemos que dejar que las cosas funcionen, no podemos dejar que un señor de la CONAF, decida por si, que Chile pierda una inversión que en Brasil ya va en 600 millones de dólares, yo iría por ahí, destrabar los nudos burocráticos, ideológicos”.
“Se quemó el parque, se quemó donde se quiere instalar la minera, se quemaron muchas casas. El fuego sigue sin control. Lo que comenzó con 3 focos aislados, 2 muy cerca de donde se quiere instalar la minera, ahora se transforma en el peor incendio en décadas en Penco-Lirquen”. Este fue el mensaje publicado el 18 de enero de 2026 por la cuenta oficial de la Corporación Parque Para Penco en el sitio electrónico del periódico Resumen, organización cuya iniciativa primordial es que el Fundo Coihueco de la Comuna de Penco sea declarado Parque Intercomunal.
Cerca de las 18:00 horas del sábado 17 de enero se recibieron las primeras alertas El siniestro de mayor envergadura, hasta el momento, es el incendio “Trinitarias” que afecta a las localidades de Penco, Lirquén y Concepción, el que ya ha consumido más de 10.621 hectáreas según la última actualización de la autoridad forestal.
Imagen 13. Incendios, el proyecto Tierras Raras y el Parque para Penco (elaboración propia).


En la figura 13 a la izquierda los incendios 2013-2025. En amarillo el límite del Parque para Penco (PPP) y en abierta colisión en azul el proyecto de Tierras Raras de Anaclara S.A. A la derecha, los incendios del 18 de enero de 2026 en el Pencopolitano (Tomé, Concepción, Penco, Talcahuano), donde se aprecia la columna de humo que cubre toda la zona.
Imagen 14. El antes y el después del incendio de Penco.

Con datos satelitales disponibles pudimos calcular la magnitud del incendio. Usando dNBR Differenced Normalized Burn Ratio25 (indicativo del nivel de daño desde vegetación regenerada hasta áreas quemadas intensamente) determinamos que el área quemada alcanza a 214,82 km2. Para dimensionar la magnitud del incendio consideremos que el Gran Santiago está formado por 41 de 48 comunas de la región. Este incendio afectó una superficie equivalente al 23% de su área urbana de Santiago. De la superficie quemada, el 45% está severamente quemada (dNRB ≥ 0.5). ¿Qué se quemó? 70,6% de plantaciones, 14,6% de bosques, 8,3 de praderas y matorrales; 5,6 de superficies artificiales (edificaciones); 0,7 restante de otras superficies26.
Un Chile nuevo.
“La historia nos ha enfrentado ahora con una tarea inmediata que es la más revolucionaria de todas las tareas inmediatas que enfrentan las masas de todos los países”. V.I. Lenin
Como en muchas áreas de producción social, asistimos a un período único en la historia moderna de la humanidad. Como nunca antes, y paradójicamente junto al inmenso volumen de información y el acceso en tiempo real al conocimiento acumulado, se instala la posverdad de la mano de las noticias falsas, o bien, una visión reduccionista y limitada de las variables, factores y contexto de los problemas, especialmente aquellos que generan conflictos socio-ambientales.
Para el marxismo clásico la relación trabajo-capital explica el desarrollo de la historia, también las relaciones entre los centros y las periferias, y los mecanismos en que unos y otros se apropian de lo ajeno para producir y acumular riquezas. Es evidente que el mundo de hoy -multipolar, hiperconectado, mundializado- no es el mismo del siglo 18, y ni por mucho es el que imaginaron Marx, Engels, Lenin. La crisis y la emergencia climática se diferencia de otras crisis en que empeora y agudiza todas las demás crisis y contradicciones.
Primera tarea, disipar cualquier coqueteo o intento de preservar el sistema antinatural y destructivo que se llama Capitalismo. Quienes lo plantean como responsable y al mismo tiempo solución, parten de una premisa claudicante respecto de la capacidad de la clase trabajadora de transformarlo para superarlo.
En una entrevista de 2021 el geógrafo Matt T. Huber responde a la provocación de algunos intelectuales liberales del hemisferio norte quienes han planteado que es posible “Salvar el clima con menos crecimiento”. Huber es lapidario: esta forma de combatir la crisis ambiental está equivocada. Los debates en torno al consumo consciente no llevan a ningún lado: solo la democratización de la economía puede salvarnos del colapso ecológico.
El consenso posmoderno se atrinchera en una idea simplona “Nuevas crisis, nuevos problemas, nuevos actores, nuevas relaciones de poder: la cuestión climática muta constantemente, y lo cambia todo”. Huber responde “eso no es cierto” y añade: para realmente hacer frente a la crisis climática debemos poner la mira en la reactivación de una vieja reivindicación marxista: la democratización radical de la producción.
En un sentido ecológico y bajo una definición marxista, la clase obrera es el conjunto de personas que están separadas de los medios de producción, una clase de personas que son incapaces de sobrevivir a partir de cualquier relación directa con la producción –sobre todo, la propia tierra–, por lo que se ven obligados a vender su fuerza de trabajo en el mercado por un salario. Para la clase trabajadora, la cuestión ecológica es una cuestión de supervivencia: ¿Cómo nos ganamos la vida en esta cosa llamada mercado? ¿Y cómo obtenemos una cantidad de dinero suficiente para sobrevivir en esta increíblemente insegura economía capitalista neoliberal?
El Chile de hoy Capitalista y Neoliberal -sin Derechos sociales y con Bienes Comunes privatizados- es fruto de las políticas que se fueron gestando a veces subterráneas como ensayos para ajustar un modelo, otras a sangre y fuego de la mano de Revoluciones, Contra-Revoluciones y proyectos de refundación nacional.
El Decreto Ley Nro. 701 de 1974 o Ley de Fomento Forestal fue el principal legado de Julio Ponce Lerou, Director Nacional (Designado interventor) de Conaf y yerno del tirano Pinochet. El espíritu de la ley de «preservar los bosques existentes en esa época, la incorporación de nuevos espacios al proceso de forestación, el incremento del desarrollo forestal e industrial a través de las papeleras, el combate a la erosión de los suelos, las laderas de los cerros y riberas de ríos» (Moraga-Navarro,2020) se fue trastocando en un subsidio para rentabilizar (aumentar el capital) a las tierras que estaban en manos de la Cora (la Corporación de Reforma Agraria), gran parte de ellas asentamientos mapuche que había sido asignadas en las dos Reformas Agrarias iniciadas en los sesentas con Alessandri R. y Frei M. y continuadas durante el Gobierno de la Unidad Popular. De manera directa, el DL 701 permitió que las plantaciones de monocultivos de eucaliptus y pino radiata recibieran un subsidio de parte del Estado que nominalmente cubría el 75% de la inversión inicial pero que, en los hechos, cubría un 100% o más. Indirectamente, subsidió de otras formas a las ricas familias dedicadas a este rubro. Les entregó a precio de huevo: viveros, plantas industriales (celulosas) y decenas de miles de hectáreas de tierras, muchas de ellas arrebatadas a comunidades mapuche, o en el mejor de los casos compradas a precios irrisorios para luego ser vendidas a los grupos Cruzat, Matte y Vial (Garcia,2015). Muchos comuneros fueron asesinados por defender sus tierras (Navarro,2014).
Por tanto, fue un mecanismo que permitió talar Bosque Nativo y sustituirlo por Plantaciones exóticas, expropiar tierras a mapuche y entregar al privado, regalar el patrimonio público del Fisco de Chile, y asignar uso y goce de Bienes Comunes a Privados. A lo anterior se suma la concentración de la tierra y el exponencial enriquecimiento de dos familias: los Matte (Forestal Mininco, papelera CMPC) y los Angelini (Forestal Arauco, celulosa Celco), familias que tienen, en conjunto, más tierras que todo el Pueblo Mapuche. Mientras aquellas poseen en conjunto sobre los dos millones de hectáreas, los 300 mil mapuches que habitan en comunidades rurales detentan poco más de 900 mil (Navarro, 2014). Por tanto, de existir el mal llamado «conflicto mapuche», se trataría de acciones politicas para profundizar un negocio privado avalado y sostenido por el Estado, que amenaza la vida del Pueblo Mapuche. Neoliberalismo en su máxima expresión, pues el Estado no administra, solo regula, y está solo para resguardar la sacrosanta propiedad privada, en detrimento de la subsistencia de un Pueblo y Nacion Originario que ya habia sido invadido por el Estado de Chile.

El paisaje que domina hoy las regiones del BioBio, la Araucania y gran parte de Los Lagos y Los Rios, es la materialización territorial del dogma neoliberal del crecimiento sin límites y los recursos ilimitados: extensas areas de monocultivos con plantaciones de especies de eucaliptus y pino, especies muy inflamables por su contenido de resina que es secretada con mayor intensidad en los años secos durante el verano, de baja captura de gases de efecto invernadero GEI, y alta demanda hidrica, y capacidad de anular a especies del sotobosque. No hay ecotonos, no hay parches de nativos, acuíferos agotados por la demanda forestal, poblaciones rodeadas de plantaciones, sin interfases controladas ni cortafuegos preventivos.
Todas las asignaciones del DL 701 expiraron en diciembre de 2012, durante el Gobierno de Piñera y sus intentos de prorrogarlas, fracasaron pues la Consulta Indigena organizada por Conaf le dió un rotundo rechazo. Bachelet en 2015 puso urgencia a la prórroga al fomento forestal; convenientemente, ni siquiera mencionó el tema en la cuenta anual de su gobierno. Luego, Piñera 2 y el actual Gobierno de Apruebo Dignidad no han hecho ningun esfuerzo por derogar esta Ley Maldita.
Es evidente que ya no se sostiene más la deuda socio-ambiental que generan estos ciclos de ocurrencia de eventos naturales, devastación y re-construccion. Esto, porque la deuda alguien tiene que pagarla, pues nunca nada es gratis.
Hoy existen instrumentos legales, como la ley de cambio climático y ley de gestión del riesgo de desastres, instrumentos que obligan a las autoridades comunales a definir planes de gestión del riesgo, a actualizar sus instrumentos de planificación territorial (IPT) donde los más importantes son los planes reguladores comunales e intercomunales. Ya no es posible tolerar que los IPT no sean participativos, democráticos y que los mecanismos de participación en diferentes etapas de su evaluación ambiental no sean vinculantes.
En tiempos donde la presión de los agentes funcionales al Capitalismo se hace cada vez más pornográfica y explicitica -por erigirse como un poder de hecho que nadie eligió-, en dimensiones, componentes y elementos de los bienes comunes, no podemos sino estar preparados, entrenados y organizados para responder a las arremetidas de los dueños del poder y la riqueza. Los cambios del uso de suelo y la adaptación de la normativa esconde una práctica que todos reconocen pero que nadie asume: se trata de viabilizar ambientalmente proyectos de inversión con un licenciamiento de dudosa legitimidad social.
Estas pulsiones generadas por las acciones de quienes siguen especulando con la vida, impactan en procesos que nos afectan directamente: crecimiento horizontal de las mega-ciudades, dilución de los límites físicos de la ciudad, conurbaciones sin límites, interfases urbano-rurales que cambian sin control, aumento del suelo urbanizable y disminución del suelo agrícola y de las áreas de conservación, y resultado de todo lo anterior, nuevas zonas habitables pero sólo para quienes pueden pagar donde vivir.
Así como nos organizamos por la vivienda, debemos hacerlo por la ciudad y el territorio. Si no entendemos que todo está conectado, que el cambio climático (y la emergencia) ya llegó, y que hoy habitar es otra cosa, estamos condenados al fracaso.
¿Es posible pensar en estrategias de adaptación a los impactos negativos del cambio climático, que asuman otras estrategias de apropiación de los bienes comunes? Hablamos de control comunitario, de descentralización efectiva, de límites al crecimiento, de planificación y ordenamiento territorial con protagonismo deliberativo del pueblo trabajador, de poder popular para hacer viable la vida de todas las especies.
La consigna es una sola: Socialismo o extinción.
Nota del autor: en este artículo no se usaron motores o recursos de Inteligencia Artificial.
- 31 minutos Temporada 1 (2003) episodio 8. Diálogo de los Monos Locos (después LLUEHHHB Latidos Latinos Urbanos Emergentes Hip Hop Hermanos Brother), en el reportaje de Juan Carlos Bodoque y Guachimingo quienes investigan un voraz incendio en el Jardín Botánico Nacional de Viña del Mar https://www.youtube.com/watch?v=6ePjv-DPWVM ↩︎
- Crónica Digital (2017/01/28) https://cronicadigital.cl/senador-navarro-solicita-voluntarios-con-motosierras-para-penco-concepcion-y-penco/ ↩︎
- Área de exclusión, de una línea eléctrica, de edificios u otras construcciones o plantaciones fuera de norma o antirreglamentarias, cuyo fin es garantizar que no existan riesgos para la seguridad tanto de las personas como de las instalaciones que conforman dicha línea, durante la operación y mantención de ésta. ↩︎
- González, M.E. et al. (2020) https://www.cr2.cl/wp-content/uploads/2020/01/Informe-CR2-IncendiosforestalesenChile.pdf ↩︎
- LEP UDEC (2023) https://lep.udec.cl/2023/03/23/zonas-con-plantaciones-forestales-fueron-las-mas-afectadas-por-incendios-en-el-verano/ ↩︎
- del Pozo, A. et al. (2024). Consequences of Land Use Changes on Native Forest and Agricultural Areas in Central-Southern Chile during the Last Fifty Years. En Land 2024, 13(5), 610 https://www.mdpi.com/journal/land ↩︎
- CONAF, 2021. Catastro de los Recursos Vegetacionales de Chile al año 2020. Departamento de Monitoreo. 70 p. https://sit.conaf.cl/varios/Catastros_Recursos_Vegetacionales_Nativos_de_Chile_Nov2021.pdf ↩︎
- CONAF Programa SIMEF “Análisis de Cambio de Uso de la Tierra entre los años 2001-2023” ↩︎
- CONAF, 2024. Catastro de los Recursos Vegetacionales de Chile al año 2024. Departamento de Monitoreo. 70 p. https://bibliotecadigital.ciren.cl/server/api/core/bitstreams/d16aba20-5f0e-457e-a89c-c40c334cdd0c/content ↩︎
- Gómez-González et al. (2024) https://www.cr2.cl/analisis-cr2-el-impacto-de-las-plantaciones-forestales-en-los-ecosistemas-de-chile/ ↩︎
- Carrasco-Escaf, T. et al. (2024) https://www.cr2.cl/wp-content/uploads/2024/09/Policy-Brief-21-La-importancia-de-las-condiciones-meteorologicas-extremas-en-los-megaincendios-de-la-zona-centro-sur-de-Chile.pdf ↩︎
- Boletín N°13967-12 https://www.camara.cl/legislacion/ProyectosDeLey/tramitacion.aspx?prmID=14534&prmBOLETIN=13967-12 ↩︎
- Boletín Nº15742-14 https://www.camara.cl/legislacion/ProyectosDeLey/tramitacion.aspx?prmID=16278&prmBOLETIN=15742-14 ↩︎
- ¿En qué está la esperada Ley de Incendios Forestales?: Avances y trabas que han marcado su polémica tramitación con miras a aprobar una norma definitiva”. Cabrera-Cortés, E. Publicado en PaisCircular el 2024/11/20 https://www.paiscircular.cl/medio-ambiente/incendios-forestales-avances-y-trabas-de-ley-que-marcan-polemica-tramitacion/ ↩︎
- Ibid 13 ↩︎
- Boletín N° 16335-14 https://www.camara.cl/legislacion/ProyectosDeLey/tramitacion.aspx?prmID=16892&prmBOLETIN=16335-14 ↩︎
- Boletín 18014-01 https://www.camara.cl/legislacion/ProyectosDeLey/tramitacion.aspx?prmID=18672&prmBOLETIN=18014-01 ↩︎
- VotoVisible.cl. Última actualización 2025/12/18 https://www.votovisible.cl/proyectos/18014-01 ↩︎
- Observatorio Lógistico (2023) basado en Boletín estadístico de DIRECTEMAR (hasta edición 2023) ↩︎
- Participaron 9.626 personas, de las cuales 9.532 votaron con un No a la Minera, representando el 99,02% del total. ↩︎
- Arroyo-Olea https://www.terram.cl/presion-de-la-poblacion-y-estudios-deficientes-las-cinco-tramitaciones-ambientales-fallidas-que-ha-tenido-el-proyecto-minero-de-tierras-raras-en-penco/ publicado el 30/07/2024 ↩︎
- “Hoy en las de Hochschild: Las manos por las que ha pasado el proyecto minero de tierras raras que busca instalarse en Penco” Javier Arroyo Olea y Viera Saavedra Contreras | OLCA en Resumen (2023/12/03). ↩︎
- Informe Consolidado de Solicitud de Aclaraciones, Rectificaciones o Ampliaciones ↩︎
- El Gobierno no entiende: ¡Penco sin minera! (2025) https://lazarzamora.cl/el-gobierno-no-entiende-penco-sin-minera/ ↩︎
- índice aplicado en teledetección óptica para medir la severidad de incendios forestales, calculando la diferencia entre el Índice de Tasa Normalizada de Quemado (NBR) antes y después del fuego. ↩︎
- Datos estimados con cobertura de uso del suelo de Marzo 2025. ↩︎

