El trabajo de plataforma: una revisión bibliográfica para comprender las nuevas dinámicas del trabajo.

Equipo Editorial

Para quienes sostenemos que el trabajo es el nudo central que garantiza la reproducción del capital, resulta imperativo analizar las mutaciones en su morfología, donde la digitalización y el trabajo de plataforma juegan cada vez más un papel preponderante en la configuración de las relaciones laborales. Es en estas nuevas configuraciones donde germinan las subjetividades y las formas de resistencia con las que el proyecto socialista debe dialogar para trazar horizontes de futuro. Y no solo para negarlas, pues las formas de organización que el capital impone no deben ser desechadas de forma íntegra. Por el contrario, es vital identificar las potencialidades que ofrecen las nuevas dinámicas laborales para, en una transición socialista, planificar el trabajo en función del desarrollo humano y no de la acumulación.

En su análisis de la producción capitalista, Marx señalaba la necesidad de abandonar la esfera del mercado —donde todo parece un intercambio libre— para entrar en la «morada oculta» de la fábrica. Hoy, esa morada se ha desplazado hacia las interfaces digitales. El auge de la llamada gig economy, o economía de plataformas, no representa una superación del capitalismo industrial, sino su mutación tecnológica. Bajo promesas de flexibilidad, autonomía y emprendimiento, estas plataformas reorganizan formas históricas de precariedad, informalidad y subordinación del trabajo, ahora mediadas por tecnologías digitales. Para la clase trabajadora latinoamericana, comprender estas nuevas dinámicas es una necesidad de primer orden para orientar la lucha política hacia la superación del sistema.

Este artículo tiene un objetivo explícitamente formativo y político: ofrecer herramientas para que trabajadores y trabajadoras de plataformas, y todas y todos quienes nos interesamos por las nuevas formas que adquieren el trabajo y la explotación, comprendan su experiencia cotidiana como parte de un proceso histórico más amplio de transformación del capitalismo, y para pensar colectivamente cómo estas nuevas formas de trabajo pueden ser disputadas desde un horizonte socialista. A partir de una revisión bibliográfica, se exponen algunas tesis sobre las dinámicas del trabajo en plataformas, su especificidad en la periferia latinoamericana y las proyecciones estratégicas que estas luchas abren para la construcción del socialismo. El artículo fue escrito con la ayuda de inteligencia artificial para realizar la revisión bibliográfica.

1 -. La formación del Cibertariado Global

La obra fundacional de Ursula Huws, The Making of a Cybertariat, establece la tesis de que la digitalización ha permitido al capital fragmentar y estandarizar tareas que antes se consideraban «intelectuales» o de servicios, sometiéndolas a una lógica de línea de montaje. Call centers, micro‑trabajo digital, moderación de contenidos, servicios de reparto o de transporte mediados por aplicaciones forman parte de este proceso. Aunque se ejecuten mediante dispositivos digitales, estas tareas están atravesadas por relaciones de subordinación, control y dependencia. De este modo emerge el cibertariado: una fracción de la clase trabajadora global que vende su fuerza de trabajo en condiciones cada vez más precarizadas, aunque ya no esté concentrada en un espacio fabril clásico.

En esta arquitectura, como proponen Vallas y Schor, las plataformas actúan como «estructuras de gobernanza». No son meros intermediarios, sino instituciones que imponen reglas, precios y sanciones sin asumir las responsabilidades legales de un empleador. Se establece así una «gobernanza sin responsabilidad», en la que el capital se apropia del excedente mientras externaliza todos los costos al trabajador.

Así, el cibertariado no es una nueva clase media digital ni un conjunto de emprendedores autónomos, sino una expresión contemporánea de la clase trabajadora, reorganizada bajo condiciones tecnológicas que intensifican la precarización y el control.

2 -. Uberización Diferencial: La Realidad Latinoamericana

Al trasladar estos debates al contexto latinoamericano, la literatura reciente advierte contra el trasplante acrítico de categorías elaboradas en el Norte Global. Federico De Stavola propone el concepto de uberización diferencial para dar cuenta de esta especificidad. Mientras en los países centrales las plataformas erosionan un Estado de Bienestar previo, en América Latina se apoyan en una heterogeneidad estructural histórica, marcada por informalidad, desempleo, migración y débiles sistemas de protección social.

En este contexto, las plataformas capturan lo que el pensamiento crítico latinoamericano denominó el polo marginal: trabajadores provenientes del cuentapropismo, del trabajo esporádico y de los “pololos”, de la migración y de la economía popular. En diálogo con la Teoría Marxista de la Dependencia, De Stavola sostiene que aquí opera una súper‑explotación del trabajo. Esto implica que las plataformas no solo pagan por debajo del valor de la fuerza de trabajo, sino que se apropian del «fondo de consumo» del obrero: es el repartidor quien pone su vehículo, su combustible y su salud, permitiendo que el capital se desentienda del mantenimiento de la fuerza laboral.

Ludmila Abílio conceptualiza este proceso como autogerenciamiento subordinado. Bajo la ideología del emprendimiento, el trabajador es inducido a considerarse su propio jefe. Sin embargo, esta supuesta autonomía se traduce en disponibilidad permanente: conexión constante, ingresos inciertos y dependencia total de las decisiones algorítmicas. El trabajador se convierte en un sujeto just‑in‑time, que solo existe económicamente cuando la aplicación lo convoca.

3 -. El Algoritmo como Capataz e Infraestructura

Un eje central del debate político actual es la naturaleza del algoritmo. Lejos de ser una herramienta neutral, el algoritmo funciona como un capataz digital que organiza, evalúa, sanciona y excluye. Van Doorn y Badger muestran que el trabajo en plataformas tiene una doble dimensión:

Trabajo visible: el servicio físico (reparto, transporte, atención).

Trabajo invisible: la producción constante de datos que alimentan los modelos de inteligencia artificial.

Cada trayecto, cada pausa y cada evaluación generan información que se convierte en un activo estratégico del capital. El trabajador produce valor dos veces: mediante su trabajo directo y mediante los datos que permiten optimizar procesos, reducir costos o incluso diseñar su reemplazo futuro. Sin embargo, solo recibe una remuneración mínima por la primera dimensión.

En Chile, estudios como la Radiografía de los trabajadores de plataformas digitales de la Fundación SOL muestran cómo esta lógica se traduce en jornadas que superan las 50 horas semanales para alcanzar ingresos de subsistencia. La así llamada flexibilidad no es control del tiempo, sino la obligación de estar siempre disponible ante pagos por tareas extremadamente bajos.

Desde esta perspectiva, el algoritmo no es una herramienta técnica, sino una forma histórica de mando del capital sobre el trabajo.

4 -. Perspectivas de Lucha: ¿Qué hacer con las plataformas?

El debate sobre el trabajo en plataformas no es técnico ni jurídico: es profundamente político. Lo que está en juego no es solo la regulación de un sector económico, sino también quién controla las infraestructuras centrales de la reproducción social contemporánea. Las plataformas organizan el acceso a los ingresos, al tiempo, al territorio urbano y a la tecnología. Por lo tanto, discutir su futuro es discutir qué tipo de sociedad queremos construir.

Desde una perspectiva socialista, resulta insuficiente limitar la discusión a la mejora de las condiciones dentro del marco existente. La experiencia latinoamericana muestra que, cuando la lucha se reduce a la adaptación al capital, este termina imponiendo sus propias reglas. Por ello, la bibliografía crítica y las experiencias de organización del llamado cibertariado permiten pensar la disputa en tres planos articulados de confrontación.

a) Defensa de derechos: disputar sin idealizar la regulación

La pelea por los derechos laborales, la seguridad social, los seguros frente a accidentes y el reconocimiento sindical es una línea de defensa imprescindible. Negarla sería abandonar a millones de trabajadores a la intemperie del mercado. Sin embargo, también es necesario decirlo con claridad: la regulación, por sí sola, no altera la relación de poder que estructura el capitalismo de plataformas.

En no pocos casos, las leyes han servido para legitimar un nuevo estándar de precariedad, reconociendo al trabajador de plataforma como una figura excepcional, permanentemente flexible y siempre disponible. El riesgo es cristalizar la figura del trabajador precarizado “con derechos mínimos”, mientras el núcleo del negocio —la apropiación privada del algoritmo, los datos y la infraestructura— permanece intacto.

Desde una perspectiva socialista, la lucha legal debe entenderse como una trinchera, no como un horizonte. Sin organización y sin conflicto, el derecho se convierte rápidamente en un mecanismo de administración de la desigualdad.

b) Propiedad social y cooperativismo de plataforma: romper el monopolio del capital digital

Un segundo plano de disputa apunta directamente al corazón del poder de las plataformas: la propiedad. Las aplicaciones no son meros programas, sino sistemas complejos que integran código, servidores, datos y trabajo humano. Hoy, todo ese entramado está monopolizado por capitales privados, muchos de ellos transnacionales, que extraen valor sin arraigo territorial ni responsabilidad social.

Ante esto, distintas propuestas socialistas y experiencias emergentes plantean el cooperativismo de plataforma y la propiedad social de la infraestructura digital. No se trata de idealizar soluciones aisladas, sino de abrir una cuña política fundamental: demostrar que es posible organizar el trabajo digital sin patrones privados.

Plataformas gestionadas por trabajadores, sindicatos, municipios o comunidades permitirían: – decidir colectivamente sobre tarifas y ritmos de trabajo, – transparentar y auditar los algoritmos, – orientar la tecnología al bienestar y no a la maximización de ganancias.

Estas experiencias no sustituyen la lucha general contra el capital, pero cumplen un rol estratégico: desnaturalizan la idea de que las plataformas solo pueden existir bajo propiedad privada.

c) Planificación socialista y reapropiación de la tecnología

El plano más profundo —y el más silenciado en el debate público— es el de la planificación socialista. Las plataformas actuales ya coordinan en tiempo real millones de decisiones productivas y logísticas. Lo hacen de manera caótica, orientadas a la ganancia y sostenidas en la precariedad extrema. Pero esa misma capacidad técnica plantea una pregunta decisiva: ¿por qué no poner esas herramientas al servicio de las necesidades sociales?

La experiencia chilena del proyecto Cybersyn durante la Unidad Popular demuestra que la planificación democrática no es una utopía abstracta, sino una posibilidad histórica concreta. Hoy, con tecnologías infinitamente más potentes, el problema no es técnico, sino político: quién controla la información y con qué fines.

Desde esta perspectiva, un horizonte socialista implica disputar el control del algoritmo para: – reducir radicalmente la jornada laboral, – garantizar ingresos universales vinculados al trabajo socialmente necesario, – planificar la producción y la distribución según criterios colectivos.

El socialismo no aparece aquí como un futuro lejano, sino como una tarea práctica del presente: reapropiarse de la tecnología que el capital utiliza para explotar y convertirla en una herramienta de emancipación colectiva.

5 -. Hacia una Subjetividad en Disputa: Entre la Reproducción y la Resistencia

El análisis de las subjetividades producidas por las plataformas revela un terreno de disputa ideológica fundamental. No existe una sola forma de «ser» trabajador de plataforma, sino un espectro que oscila entre la asimilación del discurso del capital y la emergencia de una conciencia de clase.

La subjetividad que reproduce el sistema: El «Emprendedor de sí mismo». La dinámica de la plataforma produce activamente una subjetividad alineada con la reproducción del capital. Ludmila Abílio señala que el trabajador es bombardeado con la ideología del «emprendimiento», lo que le lleva a internalizar la idea de que es su propio jefe. Esta subjetividad fortalece la dinámica de la plataforma al fomentar una autodisciplina feroz: el trabajador no ve al algoritmo como un capataz, sino como una herramienta para su propio éxito individual. Se genera así una atomización en la que el otro trabajador no es un compañero, sino un competidor por el siguiente pedido o viaje. Esta «libertad» ilusoria en la gestión del tiempo oculta una disponibilidad total para el mercado (24/7), en el que el trabajador asume voluntariamente la incertidumbre y los riesgos del negocio.

La subjetividad política colectiva: El «Trabajador Esencial»: Frente a la fragmentación, el debate sobre la movilización es crucial. Gutiérrez-Crocco y Atzeni documentan cómo los trabajadores de plataforma han comenzado a romper el aislamiento impuesto por la aplicación. La emergencia de una identidad como «trabajador esencial» durante la pandemia permitió el surgimiento de nuevas formas de sindicalismo que utilizan las mismas redes digitales para coordinar la resistencia. Esta subjetividad politizada reconoce que la supuesta autonomía es, en realidad, una «gobernanza sin responsabilidad» por parte de la empresa.

Conclusión

El trabajo de plataformas no constituye una anomalía pasajera ni una desviación del desarrollo capitalista, sino una de sus formas más avanzadas en la etapa actual. La digitalización no ha abolido la explotación del trabajo; por el contrario, la ha reconfigurado mediante dispositivos algorítmicos que intensifican la subordinación, fragmentan la experiencia colectiva y trasladan los costos de la reproducción de la fuerza de trabajo a los propios trabajadores. En la periferia latinoamericana, estas dinámicas se apoyan en estructuras históricas de informalidad y desigualdad, produciendo una forma específica de súper-explotación que refuerza la dependencia y profundiza la precarización.

Sin embargo, las plataformas no deben ser comprendidas únicamente como instrumentos de dominación, sino también como infraestructuras en disputa. La misma tecnología que hoy organiza la explotación just-in-time del cibertariado contiene capacidades de coordinación, planificación y distribución social que podrían orientarse hacia fines radicalmente distintos. La cuestión decisiva no es técnica, sino política: quién controla el algoritmo, los datos y la infraestructura digital, y bajo qué lógica se organiza el trabajo socialmente necesario.

Desde una perspectiva socialista, la tarea estratégica no se reduce a humanizar el capitalismo de plataformas ni a gestionar su precariedad con derechos mínimos. Se trata de articular la lucha inmediata por condiciones dignas con una disputa de fondo por la propiedad y el control democrático de la tecnología. La organización del cibertariado, el cooperativismo de plataforma, la soberanía tecnológica y la reapropiación social del conocimiento digital aparecen, así, como dimensiones complementarias de un mismo proyecto emancipador.

El desafío histórico consiste en abrir la “morada oculta” del algoritmo y arrancar del capital una infraestructura que hoy resulta central para la reproducción social. En esa disputa se juega no solo el futuro del trabajo, sino también la posibilidad de construir una planificación democrática que subordine la tecnología al desarrollo humano. El socialismo, lejos de ser una promesa abstracta, emerge entonces como una práctica concreta del presente: transformar las herramientas de la explotación digital en medios de organización colectiva y de emancipación social.

Bibliografía de apoyo para profundizar

Abílio, Ludmila Costhek (2020) “Uberização: do empreendedorismo para o autogerenciamento subordinado”

Abílio desarrolla el concepto de autogerenciamiento subordinado para describir la forma específica de control que ejercen las plataformas digitales. El trabajador es inducido a verse como empresario de sí mismo, pero esta autonomía es puramente formal: el algoritmo define precios, tiempos, sanciones y el acceso al trabajo. La autora muestra cómo la uberización no elimina la subordinación salarial, sino que la internaliza, produciendo sujetos just-in-time permanentemente disponibles y responsables individuales del riesgo.

Disponible en: link

Antunes, Ricardo (org.) (2020) “Uberização, trabalho digital e Indústria 4.0”

Esta obra colectiva analiza la plataformización del trabajo como parte de una ofensiva más amplia del capital en la era de la digitalización y de la Industria 4.0. Antunes y los autores reunidos sostienen que la uberización generaliza formas históricas de precariedad, invisibiliza la relación salarial y erosiona los derechos laborales conquistados. El libro articula análisis empíricos con una lectura marxista del trabajo digital, subrayando las resistencias emergentes, como el Breque dos Apps.

Bastani, Aaron (2019) “Comunismo de lujo totalmente automatizado”

Bastani propone una visión aceleracionista del socialismo basada en la abundancia potencial generada por la automatización, la inteligencia artificial y las energías renovables. A diferencia de los enfoques centrados en la escasez, el autor sostiene que el problema no es técnico sino político: el capitalismo bloquea el acceso social a una abundancia ya posible. Aunque optimista y polémica, la obra es relevante para debatir los horizontes poscapitalistas de la tecnología y sus límites desde una perspectiva crítica.

Benanav, Aaron (2021) “La automatización y el futuro del trabajo”

Benanav cuestiona la narrativa dominante sobre el “fin del trabajo” provocado por los robots. Su tesis central es que la crisis del empleo no se explica principalmente por la automatización, sino por el estancamiento estructural del capitalismo global. Al mismo tiempo, rescata el potencial utópico de la automatización como base material para reducir radicalmente el tiempo de trabajo, siempre que medie una transformación política y no meras soluciones como el ingreso básico desvinculado de la lucha de clases.

Casilli, Antonio A. (2021) “Esperando a los robots: Investigación sobre el trabajo del clic”

Casilli desmonta el mito de la automatización total mostrando el enorme volumen de trabajo humano oculto que sostiene la inteligencia artificial. A través del concepto de trabajo del clic, analiza tareas como el etiquetado de datos, la moderación de contenidos y el entrenamiento algorítmico. La obra revela que la IA no elimina el trabajo, sino que lo fragmenta, lo invisibiliza y lo precariza, produciendo una nueva división internacional del trabajo digital.

Cockshott, Paul & Cottrell, Allin (1993/2020) “Hacia un nuevo socialismo”

Este libro clásico defiende la viabilidad técnica de la planificación socialista mediante sistemas computacionales avanzados. Retomando la cibernética y la teoría del valor-trabajo, los autores argumentan que el cálculo económico socialista es posible sin mercados capitalistas, mediante el tiempo de trabajo socialmente necesario. Su relevancia actual radica en anticipar debates sobre planificación algorítmica, big data y control democrático de la economía.

Disponible en: Link

De Stavola, Federico (2025) “Labour super-exploitation in differential uberisation.”

De Stavola introduce el concepto de uberización diferencial para analizar el trabajo de plataformas en América Latina. A partir de la Teoría Marxista de la Dependencia, se sostiene que las plataformas no solo precarizan, sino que intensifican la súper-explotación: el trabajador aporta medios de producción y asume los costos de reproducción. El artículo muestra cómo la plataformización se articula con la heterogeneidad estructural del Sur Global.

Disponible en: Link

Fuentes, Adolfo & González, Ricardo (2022) “Radiografía a los trabajadores de plataformas digitales”

Este estudio empírico, centrado en Chile, ofrece datos clave sobre ingresos, jornadas, costos y condiciones laborales de los trabajadores de plataformas. Demuestra que la supuesta flexibilidad encubre jornadas de trabajo extensas y salarios de subsistencia. La investigación es fundamental para anclar el debate teórico en evidencia concreta y mostrar cómo la precarización algorítmica opera en contextos latinoamericanos específicos.

Disponible en: Link

Graham, Mark & Anwar, Mohammad Amir (2019) “The global gig economy: Towards a planetary labour market?”

Los autores desarrollan el concepto de mercado laboral planetario para describir cómo las plataformas digitales reorganizan el trabajo a escala global. Lejos de eliminar la geografía, estas tecnologías la explotan, intensificando la competencia entre trabajadores del Norte y del Sur. El artículo subraya la pérdida de poder estructural y asociativo del trabajo en este nuevo régimen global de subcontratación digital.

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Gray, Mary L. & Suri, Siddharth (2019) “Ghost Work”

Gray y Suri documentan la existencia de una vasta fuerza laboral invisible que hace funcionar los sistemas digitales “inteligentes”. El concepto de trabajo fantasma revela cómo las empresas tecnológicas ocultan deliberadamente el trabajo humano para sostener la narrativa de la automatización. La obra combina etnografía y crítica política, mostrando la ausencia casi total de derechos laborales en esta economía oculta.

Gutiérrez-Crocco, Francisca & Atzeni, Maurizio (2022) “Entre precarización, control algorítmico y movilización”

El artículo analiza el impacto de la pandemia en los repartidores de plataformas de Argentina y Chile. Muestra cómo el reconocimiento simbólico como “trabajadores esenciales” abrió grietas en la subjetividad emprendedora, lo que favoreció procesos de organización colectiva. La investigación aporta evidencia sobre la emergencia de nuevas formas de sindicalismo digital y de acción colectiva en contextos de control algorítmico.

Huws, Ursula (2003) “The Making of a Cybertariat”

Obra fundacional del concepto de cibertariado. Huws sostiene que la digitalización permite al capital fragmentar, estandarizar y deslocalizar tareas intelectuales y de servicios, sometiéndolas a una lógica similar a la de la fábrica. El libro demuestra que el trabajo digital no crea una nueva clase media, sino una nueva fracción precarizada de la clase trabajadora global.

Huws, Ursula (2014) “Labor in the Global Digital Economy”

En esta actualización, Huws analiza el impacto de la crisis de 2008 y de la expansión de los smartphones en el trabajo digital. Profundiza en la feminización, la informalización y la globalización del cibertariado, mostrando cómo el capital digital combina trabajo remunerado y no remunerado. La obra refuerza la centralidad del trabajo en la economía digital contemporánea.

Medina, Eden (2013) “Cybernetic Revolutionaries”

Medina reconstruye la historia del proyecto Cybersyn durante el gobierno de la Unidad Popular en Chile. El libro demuestra que la planificación democrática asistida por la tecnología fue una posibilidad histórica real, truncada por el golpe de Estado. Es una referencia clave para pensar en alternativas socialistas a la gobernanza algorítmica capitalista desde América Latina.

Muldoon, James (2022) “Platform Socialism”

Muldoon propone un programa político para disputar la propiedad y el control de las plataformas digitales. Analiza experiencias de cooperativismo de plataforma, de municipalización y de propiedad pública de infraestructuras digitales. El libro articula la teoría socialista con propuestas institucionales concretas, mostrando que las plataformas no son intrínsecamente capitalistas.

Radetich, Natalia (2022) “Capitalismo: la uberización del trabajo”

Radetich analiza la uberización como forma de control urbano y territorial, especialmente en el contexto mexicano. La autora muestra cómo las plataformas reorganizan el espacio, el tiempo y la movilidad urbana, produciendo nuevas formas de disciplinamiento del trabajo. El libro aporta una mirada situada sobre la relación entre plataformas, ciudad y poder.

Stecher, Antonio & Morales, Karol (eds.) (2024) Plataformas digitales de trabajo en América Latina: Organización productiva, desafíos regulatorios, acción colectiva y subjetividades

Este volumen colectivo ofrece uno de los análisis más completos y situados sobre el trabajo en plataformas en América Latina. A partir de estudios de caso empíricos y de marcos teóricos críticos del trabajo y de la sociología latinoamericana, los autores examinan cuatro dimensiones clave del capitalismo de plataformas: la reorganización productiva, los dilemas regulatorios, las formas emergentes de acción colectiva y la producción de subjetividades laborales. El libro destaca que la plataformización no introduce únicamente nuevas formas de precariedad, sino que se articula con trayectorias históricas regionales de informalidad, desigualdad y heterogeneidad estructural. En este sentido, la obra aporta herramientas fundamentales para comprender tanto las modalidades específicas de control algorítmico en la región como las experiencias de politización y organización del trabajo en plataformas en contextos periféricos.

Srnicek, Nick (2018) “Capitalismo de plataformas”

Srnicek clasifica los distintos tipos de plataformas (publicitarias, de la nube, industriales, etc.) y analiza el rol central de los datos como nueva materia prima. Su tesis es que el capitalismo de plataformas responde a la crisis de rentabilidad del capitalismo neoliberal. Aunque no está centrado exclusivamente en el trabajo, el libro es clave para comprender la lógica estructural del modelo.

Van Doorn, Niels & Badger, Adam (2020) “Platform Capitalism’s Hidden Abode”

El artículo introduce la distinción entre trabajo visible e invisible en las plataformas. Los autores muestran cómo la producción de datos constituye una segunda fuente de valor, no remunerada, apropiada por el capital. Retomando a Marx, sostienen que la “morada oculta” de la producción se ha desplazado al ámbito digital.

Disponible en: DOI: Link

Vallas, Steven & Schor, Juliet (2020) “What Do Platforms Do?”

Vallas y Schor conceptualizan las plataformas como estructuras de gobernanza más que como simples intermediarios. Analizan cómo fijan precios, disciplinan conductas y gestionan riesgos sin asumir responsabilidades laborales. El artículo es clave para desmontar la narrativa neutral de la intermediación tecnológica.

Disponible en: DOI: Link

Zafra, Remedios (2017) “El entusiasmo”

Zafra analiza la precariedad en el trabajo creativo y digital desde una perspectiva cultural y subjetiva. La autora muestra cómo el entusiasmo, la vocación y la autoexplotación funcionan como dispositivos de gobierno del trabajo. Aunque no está centrado en plataformas, el libro aporta una lectura clave sobre la interiorización de la precariedad en el capitalismo digital.

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