LA CASA DE TODOS
El poema parte de una imagen brutal: la casa de todos está hecha de huesos humanos. Los nombres de las masacres obreras de Chile son sus materiales de construcción. Esa casa es a la vez un espacio de memoria y un lugar donde todo parece posible: los poetas recitan, los borrachos llegan, los revolucionarios sueñan.
El poema juega con el delirio: la casa está en la punta del cerro, no se ve desde abajo, no llegan buses. Solo se puede…

