Los centros de datos en Chile

Tete Palma
Militante TejeR-ConstruIR

Panorama general

Un centro de datos es una instalación física que alberga la infraestructura de tecnologías de información (TI), tales como sistemas de alimentación eléctrica, almacenamiento de datos, redes, servidores, etc. Esta infraestructura soporta las operaciones virtuales de bancos, servicios financieros, comercio electrónico, desarrollo de inteligencia artificial, operadores de nube, telecomunicaciones, redes sociales, gobiernos, entre otras. La demanda por este tipo de instalaciones crece a nivel mundial. Para el año 2030 se espera que la industria duplique su capacidad, y experimente un superciclo de inversiones de hasta $3 billones de dólares. En 2025, la Inteligencia Artificial (IA) representaba un cuarto de la capacidad de trabajo mundial de los centros de datos, se espera que para 2030 estas herramientas pasen a ocupar la mitad1. 

El mercado de centros de datos, habitualmente, se mide por la capacidad instalada de TI en Megawatts, es decir, por la máxima potencia eléctrica que utilizan los equipos. Un centro de datos convencional puede requerir una potencia de 10 a 25 MW, sin embargo, con el desarrollo de la inteligencia artificial, las empresas tecnológicas necesitan instalaciones de mucha mayor capacidad.

Dimensionemos el consumo de los centros de datos. El Watt (W) es la unidad física de la potencia. En el sector eléctrico se suele medir la potencia en kiloWatts (kW), es decir, mil W; o en MegaWatts (MW), es decir, un millón de Watts. Por otro lado, el consumo se mide observando la potencia eléctrica que se utiliza respecto al tiempo (por lo general en horas), por lo que utilizaremos los kWh o MWh. En Chile, entre 2009 y 2018 el consumo promedio de un hogar fue de poco menos de 1 kWh cada hora. Es decir, con 1 MW de potencia, se pueden alimentar 1.000 hogares chilenos por una hora. Por lo tanto, un centro de datos de 10 MW trabajando a máxima potencia, consume lo mismo que 10.000 hogares.

En Chile existen 34 centros de datos en operación y 35 proyectos futuros, incluyendo ampliaciones y construcción de nuevos centros. En 2020, los centros de datos ocupaban una superficie total de 330 mil metros cuadrados, para 2024, esa cifra se había duplicado llegando a 670 mil metros cuadrados. En total, conforman un mercado de 253 MW de capacidad instalada; un tercio de la capacidad instalada de la central hidroeléctrica Ralco en la comuna de Alto Bio-bio, que con sus 685,1 MW es la mayor generadora hidráulica de Chile. Más de la mitad de esa potencia es controlada por tres empresas: Odata, Ascenty y Google2.

La brasileña Odata, fue adquirida en 2023 por la firma estadounidense de centros de datos Aligned. En octubre de 2025, Aligned fue comprada por un consorcio liderado por BlackRock, con participación de Nvidia, Microsoft y la empresa de inversión estatal emiratí, MGX. La compra de Aligned se cerró por $40.000 millones de dólares3. Las instalaciones de Odata, ahora propiedad de BlackRock, corresponden a dos centros de datos ubicados en Lampa y San Bernardo, juntos suman 67.000 metros cuadrados de construcción y una capacidad de TI instalada de 68 MW.

La empresa Ascenty, también brasileña, es una de las más importantes del mercado de centros de datos latinoamericano. Fue comprada en 2018 por un consorcio entre la gestora estadounidense de centros de datos Digital Realty y el conglomerado multinacional de capital canadiense Brookfield Infrastructure, ambas ya operaban en Brasil a través de la inversión en infraestructura tecnológica, y la construcción–operación de obras de electricidad y transporte, respectivamente4. La empresa cuenta con una instalación en Quilicura de 42 MW de potencia instalada y 51.000 m2 de superficie, además de otro en construcción con los que sumará 150 MW y 60.000 m2, con lo que el mercado total crecería un 60% sólo al completar este proyecto. 

Ambas empresas son controladas por el capital financiero, principalmente, norteamericano. Destacan transnacionales dedicadas a los servicios financieros y gestión de infraestructura, para las cuales, las instalaciones funcionan como un activo inmobiliario.

Google es una de las principales compañías tecnológicas del mundo, una de las protagonistas en el desarrollo de la IA a nivel global. El primer centro de datos de Google en Sudamérica opera en Quilicura desde 2015 y presta servicios de nube. Según lo declarado en su evaluación ambiental tendría una potencia instalada de 30 MW y consume 262.800 MWh/año. En 2024, la empresa frenó un proyecto para construir una nueva instalación en Cerrillos, debido al amplio rechazo de la comunidad por el uso de agua. Pero recientemente, anunció que lo retomaría con una inversión de $200 millones de dólares5.

Políticas de Estado

Este lucrativo mercado se ha desarrollado junto con una serie de políticas estatales que revelan los verdaderos intereses de la burguesía rentista en Chile por atraer a las gigantes tecnológicas de Silicon Valley y a las inversiones de Wall Street. La primera política nacional de IA fue publicada en octubre de 2020 durante el segundo gobierno de Piñera, la cual ya adelantaba la intención del Estado chileno de “aprovechar las ventajas comparativas de Chile” para atraer inversiones que fomenten la infraestructura tecnológica. 

El gobierno de Boric presentó a finales de 2024 el “Plan Nacional de Data Centers”, impulsado por el “Gabinete Pro-Crecimiento y Empleo”. Al momento del lanzamiento el plan prometía triplicar el tamaño de la industria en 5 años; atraer la inversión extranjera y fomentar el crecimiento de una “industria sostenible”. El plan tiene como objetivo central multiplicar los centros de datos en el país, hacerlo además –en un estilo muy progresista– de manera “sustentable”, “descentralizada”, con “bajo impacto socioambiental” y que permita fortalecer las tecnologías de datos en Chile.

Para ello, se desarrollan una serie de medidas: entregar –desde el aparato público– información clave a las empresas para facilitar su actividad (disponibilidad energética, conectividad, uso de suelo apto y variables socioambientales, procesos normativos, etc); impulsar condiciones requeridas por la industria como la formación de técnicos y la promoción estatal de campus de entrenamiento de IA; concesionar al mundo privado de un servicio de nube para las instituciones del Estado y capacidad de cómputo para las instituciones chilenas dedicadas a la IA, promover acuerdos ecológicos que el Estado “negociaría” con la industria6; entre otras.

Estas políticas se enmarcan en el rol subsidiario del Estado, aplicado ahora a las nuevas tecnologías y, como tal, han sido calificadas positivamente por los inversores por traducirse en desregulación de permisos ambientales7 e incentivos fiscales8 que impactarán en el crecimiento de este mercado. Ejemplo de esto es el cambio de reglamento al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, realizado en 2025, que incluyó una desregulación en favor de los centros de datos, cuya exigencia para ser evaluados ambientalmente pasó de 80 toneladas a 1.000 toneladas de combustible almacenado, necesario para dichas infraestructuras como energía de respaldo ante posibles emergencias del suministro eléctrico9.

La aplicación de tales políticas desde el Estado chileno ha rendido sus frutos. En mayo de 2025, Amazon anunció la inversión total de $4 mil millones de dólares para instalar una región de servicios de nube10. Esta empresa, recientemente consiguió la aprobación del tribunal ambiental para la construcción de uno de sus centros de datos en Huechuraba, con una inversión de $205 millones de dólares11.

En junio de 2025, Microsoft anunció la entrada en operación de su región de nube en Chile, compuesta por tres instalaciones “cada una con uno o más Datacenters”, y que ofrecerá servicios de la plataforma Azure, como almacenamiento, servicios para aplicaciones, búsquedas con IA, ciberseguridad, servicios de IP, etc. a empresas y organizaciones públicas. El proyecto representa una inversión por más de 3.300 millones de dólares en los próximos 4 años.

En mayo de este año, la empresa española de energías renovables Grenergy, anunció su plan de negocios hasta 2028, que contempla la inversión de alrededor de €1.600 millones de Euros en Chile. Su nueva apuesta es construir dos campus en la nube cercanos a Santiago, que sumarían 600 MW, es decir, más del doble que la potencia instalada del actual mercado. Además, presentaron una tercera iniciativa denominada “Atacama Data”, orientada al entrenamiento de modelos de inteligencia artificial, que parte con 400 MW pero tendría potencial de escalar hasta un 1 GW, es decir, 1.000 MW12. Así, “Atacama Data”, podría llegar a cuadruplicar la potencia instalada en todo Chile hasta ahora. Esta compañía ya cuenta con proyectos de energía en nuestro país, hablamos de la central fotovoltáica “Oasis”, en la región de Antofagasta, que registra 2,5 GW de generación solar y 14,1 GWh de capacidad de almacenamiento eléctrico, y serviría de base para la construcción del centro de entrenamiento de IA ya mencionado.

Con la instalación de una nueva administración en La Moneda esta política se ha profundizado. Desde su designación como ministra de Ciencias y Tecnología, la empresaria Ximena Lincolao, ha mantenido una agenda muy estrecha con los gigantes tecnológicos. A principios de mayo, la ministra realizó una gira por Estados Unidos en la que se reunió con representantes de grandes empresas tecnológicas. Nvidia, Google, Apple, Meta, Salesforce y OpenAI, forman parte de la lista. También destacan los encuentros con el subsecretario de Estado para el Crecimiento Económico, Energía y Medio Ambiente, Jacob Helberg; y con la CEO de la compañía minera USA Rare Earth, Barbara Humpton. La gira estuvo centrada en abordar “mecanismos para profundizar la cooperación en minerales críticos tras el memorándum de entendimiento suscrito recientemente entre ambos países” y “vincular el potencial minero chileno con el desarrollo de inteligencia artificial, infraestructura digital y manufactura tecnológica avanzada”13. El 3 de junio, Diario Financiero registraba que “De las 38 reuniones que registra la plataforma de la Ley de Lobby hasta fines de mayo, 23 fueron con empresas, gremios tecnológicos y startups, que superan con holgura a los actores de la ciencia y la academia”, engrosando la lista anterior aparecen las operadoras de centros de datos Odata y Oracle14.

Expansión Imperialista

Llegados hasta acá, vale la pena hacer una pregunta ¿Por qué el imperialismo accede a la invitación de la burguesía chilena para instalar su infraestructura en nuestro país?

El desarrollo de nuevas tecnologías ha impulsado la inversión en centros de datos a nivel mundial, el centro de esta industria está en EE.UU. A mediados de 2025, en los Estados Unidos se invirtió el 1% del PIB de ese país en instalaciones de fabricación de TI y centros de datos, incluidos tanto los costos de equipo como los de construcción. Las empresas que han impulsado hacia adelante esa infraestructura han dependido, generalmente, de altos flujos de caja y un nivel de deuda considerablemente menor a otros rubros, sin embargo, para principios de este año, el aumento en sus inversiones de capital los ha empujado a niveles de deuda similares a los de otras empresas15. 

Las empresas “hiperescaladoras” (esto se refiere a aquellas con la mayor capacidad para aumentar su capacidad de trabajo computacional según demande el mercado, por ejemplo: Google, Meta, Microsoft, etc.) han recurrido al crédito privado para financiar su expansión en infraestructura, buscando sustituir el gasto inicial de capital por gastos operativos a cambio de acumular mayores niveles de deuda. Al sustituir la inversión de capital –costeada por los acreedores privados– por gastos de operación, el principal interés de las compañías tecnológicas y operadoras de centros de datos es reducir tales gastos16. Este aumento de la inversión, financiado con deuda, ha levantado la preocupación de algunas entidades que advierten la posibilidad de que las empresas dedicadas a la IA no generen las ganancias que los inversores esperan obtener. Esto podría resultar en una nueva burbuja financiera17,18, que impactaría a nuestro país al participar de un ciclo potencialmente especulativo.

Chile ofrece a las hiperescaladoras los bajos costos de operación que necesitan en este momento de expansión. Además de ello, cuenta con abundantes recursos minerales (tierras raras, litio, cobre) para la producción de equipos de TI y un Estado que elabora políticas favorables a la instalación de su infraestructura, principalmente, por la débil regulación en el uso de suelos y evaluaciones ambientales. Esto configura una nueva arista del carácter estructuralmente dependiente de la economía chilena. En el contexto global actual, las facetas que el imperialismo despliega en la periferia son la explotación de recursos naturales y energéticos, e infraestructura de datos remota; para sostener en el centro el desarrollo de software, inteligencia artificial, servicios de nube, diseño y fabricación de semiconductores ciberseguridad y vigilancia, etc.

Efectos

Finalmente, queremos destacar algunos efectos que el crecimiento de esta industria tendrá en Chile. En primer lugar, se podría pensar que la instalación de esta infraestructura en nuestro país permite cierto grado de captura tecnológica, pero esto es falso. En una entrevista con el medio UChile Radio, la economista argentina, Cecilia Rikap comentaba que “Los centros de datos no tienen científicos adentro desarrollando modelos, los modelos se desarrollan a distancia”, para explicar que los centros de datos existen únicamente para procesar y almacenar información que se convierte en valor de manera remota, mientras consume abundantes recursos de manera local. 

Tampoco generan un efecto de “derrame” en el territorio donde se instalan19. Los grandes proyectos de infraestructura han sido ampliamente promovidos por autoridades de gobierno señalando las millonarias inversiones que llegarán al país. Sin embargo, salvo por la construcción misma del inmueble, la inversión de la que se habla corresponde a hardware y equipos que Chile no fabrica (servidores, cableado, equipos de red, de almacenamiento, etc.). En otras palabras, las millonarias inversiones son sólo nominales, pues costean bienes de capital que facturan fuera de nuestro territorio.

La instalación de las grandes compañías tecnológicas en Chile no será sinónimo de “soberanía digital”. Se trata de un limitado número de empresas que amarran a sus clientes –particulares, empresas, industrias y gobiernos– a utilizar únicamente sus plataformas. Para esto utilizan sus patentes y programas de código cerrado con el objetivo de impedir que surjan alternativas y competencia. 

En segundo lugar, el gobierno anterior insistió en que la promoción de los centros de datos permitiría generar empleo. Por ejemplo, la ya mencionada región de nube de Microsoft, que entró en operación el año pasado, prometía la creación de 81.041 entre 2025 y 2029, de los cuales 17.278 serían empleos calificados de TI. Sin embargo, esta cifra incluye empleos indirectos y en etapa de construcción, y no refleja puestos de trabajo fijos y estables. Una investigación realizada por el medio Rest of world que observó permisos y documentación legal de 17 centros de datos desde 2012, incluyendo centros de Google o Microsoft, muestra que este tipo de instalaciones contratan de forma directa unos 90 trabajadores de tiempo completo en promedio, algunos centros pueden funcionar con apenas 20 trabajadores. Además, la mayoría de los empleos son de limpieza y seguridad20.

Como último aspecto, destacaremos lo relativo al consumo energético, observemos el ejemplo de Quilicura, la comuna con mayor concentración de centros de datos en Chile. Según el informe elaborado por Marjorie Neto para DataCenterBoom.net, el 62% del consumo eléctrico en 2025 –523.147 MWh/año– corresponde a esta industria. Tan sólo tres nuevos proyectos, dos aprobados por el SEIA (Microsoft y Cirion) y uno en tramitación (Ascenty), sumarían 463.404 MWh/año lo que da un total de 986.551 MWh/año. Al mismo tiempo, la proyección de consumo eléctrico de la Estrategia Energética Local para la comuna en 2030 es de 842.944 MWh/año. Es decir, los centros de datos en Quilicura21 consumirán más energía que el total de la comuna de Quilicura. Esto obviamente es un contrasentido y es el resultado de la política de apertura y desregulación que han tenido los últimos gobiernos al respecto.

En este momento, Chile tiene las capacidades de generar la electricidad que los centros de datos demandan. Sin embargo, no cuenta con redes de distribución y transmisión suficientes, construir esta infraestructura requiere costosas inversiones que podrían llegar a traspasarse a consumidores residenciales, situación que ya ha levantado alertas en EE.UU. y Europa. El aumento de la capacidad y confiabilidad requerida por los centros de datos obliga a reforzar las subestaciones, lo que aumenta los costos de instalación. La estabilización del voltaje aumenta los costos de mantenimiento. Los costos de la inversión aumentan el factor de recuperación de capital, es decir, el costo anual que se le permite ganar a una empresa. Todos estos factores pueden generar mayores costos de distribución para todos los clientes regulados.

Conclusiones

Los centros de datos son una industria en crecimiento, sus principales actores son empresas transnacionales del rubro tecnológico, inmobiliario y financiero. Una porción mayoritaria del mercado chileno es controlada por capitales norteamericanos.

La burguesía criolla ha preparado un escenario para atraer las inversiones de estas empresas al ofrecer condiciones de operación ventajosas: energía abundante y barata; acceso a tierras y derechos de agua; desregulación ambiental. Además, al estrechar lazos con estas empresas, encuentra un modo de posicionar sus mercancías en el mercado mundial profundizando su rol rentista y exportador de materias primas en el marco del intercambio desigual entre el centro y la periferia, principalmente, recursos minerales.

Estas medidas han logrado capturar la inversión extranjera, ejemplo de ellos son los anuncios de millonarios proyectos de inversión por parte de empresas como Amazon o Microsoft. Estas empresas hiperescaladoras se han endeudado para traspasar las inversiones de capital a sus acreedores, lo que motiva su expansión en busca de gastos operacionales más bajos. En esa búsqueda, han encontrado a Chile como un buen destino para exportar capital. Tanto en las políticas de la clase dominante en nuestro trocito de la periferia, como en la expansión imperialista de las transnacionales, se refuerza el rol dependiente de Chile y el monopolio tecnológico del centro.

La expansión de los centros de datos no permitirá que Chile capture tecnologías, no generará riqueza a nivel local, no fortalecerá la soberanía digital, ni permitirá una reducción del desempleo que ya supera el 9%. Muy por el contrario, que Chile absorba estas instalaciones satisfaciendo las necesidades de la economía mundial sólo fortalece la posición privilegiada del centro respecto a la periferia. Para nuestro pueblo, este nuevo negocio de la clase dominante se podría traducir en aumentos en los costos del servicio eléctrico y mayor depredación ecológica. 

Ante esta situación, proponemos los siguientes elementos para el debate sobre qué debemos hacer las organizaciones socialistas.

Las transformaciones económicas y políticas que han generado las nuevas tecnologías son demasiado complejas para elaborar un programa sólo analizando una arista del sistema, como son los centros de datos. Es imperioso que el movimiento obrero, social y popular se forme en temas científicos y tecnológicos, así como las organizaciones y partidos socialistas debemos formar cuadros en estos temas capaces de aportar de forma más completa a esta elaboración programática. Este programa debería considerar los siguientes elementos:

  1. Entregar un rol central al Estado en la planificación económica, como entidad que establece objetivos estratégicos de desarrollo que le permitan a Chile superar su posición de país dependiente, periférico y políticamente subordinado. Dentro de estos objetivos la creación, innovación, desarrollo, la propiedad y el uso de nuevas tecnologías y su soporte físico será una interrogante a resolver.
  2. Infringir las leyes de propiedad intelectual y patentes que impiden a las naciones periféricas absorber, modificar y utilizar tecnologías, herramientas y software monopolizados por el centro.
  3. Estatizar la educación para dirigir la formación de cuadros técnicos capaces de cumplir las tareas del desarrollo nacional.
  4. Crear mecanismos de control de la clase obrera sobre los barrios y ciudades para asegurar que la actividad económica y el desarrollo tecnológico atienda primero a las necesidades de la población.

Por lo pronto, la acción inmediata de las organizaciones socialistas debe dirigirse a la resistencia contra esta industria y sus consecuencias sobre la población. Organizando la lucha contra la instalación de nuevos centros de datos los cuales, se espera, se multipliquen rápidamente y no sólo en la capital. Los conflictos que puedan desatar el aumento del servicio eléctrico hacia la población o las consecuencias ecológicas de los centros de datos, así como otras afectaciones que puedan generar estas instalaciones a la población aledaña, pueden ser impulsados si se pone en el centro la lucha por el control obrero de los bienes sociales y naturales.

  1. https://www.jll.com/en-us/insights/market-outlook/data-center-outlook ↩︎
  2. https://www.colliers.com/es-cl/investigacion/reporte-data-centers-y-energia-2s-2025 ↩︎
  3. https://aligneddc.com/press-release/ai-infrastructure-partnership-aip-mgx-and-blackrocks-global-infrastructure-partners-gip-to-acquire-all-equity-in-aligned-data-centers/ ↩︎
  4. https://www.prnewswire.com/news-releases/digital-realty-completes-acquisition-of-ascenty-300769959.html ↩︎
  5. https://www.bnamericas.com/es/noticias/google-retoma-centro-de-datos-de-us200-millones-en-cerrillos-chile ↩︎
  6. https://www.minciencia.gob.cl/areas/Plan-Nacional-Data-Centers/ ↩︎
  7. https://www.mordorintelligence.com/es/industry-reports/chile-data-center-market ↩︎
  8. https://www.mordorintelligence.com/es/industry-reports/chile-data-center-server-market ↩︎
  9. https://www.pincoyazo.cl/post/seis-centros-de-datos-podrian-no-evaluar-impactos-ambientales ↩︎
  10. https://www.df.cl/empresas/telecom-tecnologia/amazon-web-services-anuncia-inversion-de-us-4-000-millones-en-santiago ↩︎
  11. https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/region-metropolitana/2026/04/06/dan-luz-verde-para-construir-data-center-de-amazon-en-huechuraba-su-inversion-es-de-us-205-millones.shtml ↩︎
  12. https://elpais.com/chile/2026-05-28/chile-se-proyecta-como-el-gran-polo-de-los-centros-de-datos-de-america-latina.html
    ↩︎
  13. https://www.nuevamineria.com/revista/gobierno-despliega-agenda-en-ee-uu-para-atraer-inversiones-y-cooperacion-en-minerales-criticos/ ↩︎
  14. https://www.df.cl/df-lab/innovacion-y-startups/de-las-38-audiencias-de-la-ministra-lincolao-registradas-por-lobby-la ↩︎
  15. https://www.bis.org/publications/bulletin-120-financing-ai-boom-cash-flows-debt ↩︎
  16. https://www.bis.org/publications/qr-202603/financing-ai-infrastructure-boom-on-and-off-balance-sheet-borrowing ↩︎
  17. https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/colaborador-invitado/2026/04/17/data-centers-ia-y-el-riesgo-de-una-burbuja-financiera/ ↩︎
  18. https://unctad.org/es/news/los-centros-de-datos-estan-transformando-el-panorama-global-de-las-inversiones ↩︎
  19. https://www.youtube.com/watch?v=C1s4L8_e6YE ↩︎
  20. https://restofworld.org/2025/data-centers-jobs-microsoft-google-chile/ ↩︎
  21. https://datacenterboom.net/wp-content/uploads/2026/02/Los-data-centers-y-la-energia-en-Chile_demanda-infraestructura-y-posible-impacto-en-precios-de-electricidad.pdf ↩︎
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