3 poemas de “Canciones fronterizas” (inédito)

Ángel Valdebenito Verdugo1

Colono

Melgando la inmensidad circundante,

como tumbas alargadas hasta el borde.

Un fortachón sucio

avejentándose a toda prisa.

Sacando lo que puede,

moliendo los terrones,

rasgando la superficie.

Un halo desdeñoso esta neblina.

Él mismo el buey, el arado, la melga.

Él mismo un decreto, la medida en hectáreas.

No es el hombre más fuerte del mundo.

No es el hombre más persistente del mundo.

Es mucho más de lo que ha acarreado desde Europa,

pero mucho menos de lo que juntará con los años.

Un palurdo equis de Baviera.

Tramitando a propietario,

avanzando certero,

extendiéndose astuto.

Convirtiéndose.

Presencia y discurrir del winka pobre en su rancha autoconstruida

1

Cada rayo de luz nuevo

colándose por antiguas rendijas.

2

Todavía el frío.

3

Antiguas rendijas

que te criaron.

Continuos sorbos

de luz y viento.

4

Madera en bruto

que recibe el frío

y se disuelven ambos

en confianza.

5

Esta ranchita

de picaresca íntima y desatada.

Amparo de la confianza,

la timidez,

los cuerpos.

6

Algo que viene resonando

desde afuera

transmite su helada presencia

en esta casa.

El siseo continuo de una bicicleta,

dos voces,

un portón que se abre.

Todos,

los pocos,

los mismos que siempre están volviendo.

7

Bajo este áspero tinglado

de líneas que se descuadran

se farfulla en chileno cantarín.

Reproche,

risa

y cariño

en un solo empujón.

8

El familión canta su picaresca a diario.

9

Esta cáscara asimétrica

por donde a diario circulo

y voy volviendo

—cada vez con menos fuerza—

al catre antiguo del frío final.

10

Esta barraca endeble

parece irse

construyendo a sí misma.

11

Nervio y tensión

de esta cadeneta

que afirma nuestra carne

día a día.

12

Porfía en la ejecución de empresas menores:

construir una casita de agregado,

un mesón de trabajo,

cercar el sitio ante el avance de las murras.

13

En derredor de esta cocina a leña

se frasea en chileno,

como peleando

y a la vez cantando.

14

Se elogia a la guagua

por blanquita.

15

Antes que llegue el coa

hablamos en chileno

cantarín y rencoroso.

Arrastre y empuje de un estribillo.

Murmullo vital

con santos y admoniciones.

Cabeza gacha.

Frases que van a esconderse

después

de tirar la piedra.

16

Armatoste de palos y lata

asediado por el temporal.

Nuestro espacio de cobijo

entre el barro y el cielo.

17

Algún día sabremos

si avanzamos

o somos movidos por algo.

Algún día sabremos

si vivimos

o nos dejaron vivir

de esta manera tenue

y a la vez chillona.

Temucuicui, 14 de noviembre de 2018

Este largo momento

discontinuo, anguloso.

Este ahora.

Un charco negro bajo mi nariz.

El tibio adormecerse en los perdigones.

El sueño de lo que esta tierra hubiera sido.

  1. Ángel Valdebenito Verdugo (Freire, 1978). Profesor de inglés. Ha publicado Papeles de la Villa Hostil (Pewma Ediciones, 1999), Patria (Ediciones del temple, 2008) y Mantenimiento (Libros del Pez Espiral, 2015). Formó parte del taller literario Santa Rosa 57. Fundador de la editorial de libros en braille Libro Imaginario. ↩︎
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